Haftará Noaj

Yeshayahu (Isaías) 54:1 - 55:5




Una de las curiosidades más grandes del ser humano, aquello que lo intriga y lo fascina, es el conocimiento del futuro; pero difícilmente podremos especular con los eventos futuros sino conocemos el pasado. Es muy difícil y quizás hasta imposible lidiar con nuestro presente y planificar el futuro, sino vemos atrás y meditamos en cuanto al pasado.

La destrucción universal vino cuando el juicio divino decretó el castigo sobre aquella generación, que corrompió toda la tierra, cuando la maldad del hombre se había desbordado. El diluvio fue el castigo universal sobre una generación decadente. Según la tradición judía eran culpable de: idolatría, robo, inmoralidad y asesinato.

Estos pecados corrompieron la tierra en los albores de la historia, y son estos mismos pecados los que están contaminando nuestra generación "Y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos" (2 Pedro 2:5 RV60) ¿Que nos garantiza que no vendrá juicio sobre nuestra generación a sabiendas, que la venida del Mesías, será como en los días de Noaj? (Lucas 17:16-17)




"Porque esto es para mí como en los días de Noé, cuando juré que las aguas de Noé nunca más inundarían la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reprenderé. Porque los montes serán quitados y las colinas temblarán, pero mi misericordia no se apartará de ti, y el pacto de mi paz no será quebrantado --dice el SEñOR, que tiene compasión de ti." (Isaías 54:9-10 LBLA)

El diluvio es sin lugar a dudas uno de los juicios que El Eterno efectuó en contra de toda la humanidad. Los pecados del mundo se habían incrementado a un grado tal, que ya no había marcha atrás. La maldad se había desbordado sin ningún control, todos se habían pervertido y cada cual vivía de manera desenfrenada; esto hizo que el juicio divino cayera sobre la humanidad entera.

Pero como un tenue rayo de sol que se escapa de las nubes, así surgió un hombre, el cual hallaría gracia delante de Dios como lo expresa la Torá (Bereshit 6:9). La tradición Judía, lo llama: Tzadik. "Noaj era un hombre extraordinario, un tzadik (justo) cuya rectitud sostenía al mundo entero. Tres tzadikim (justos) constituían la formación del mundo entero: Adam, Noaj y Abraham." (Midrash shojer tov 34:1)

La historia de Noaj y el diluvio, representa el intento de Dios para alterar el orden mundial y erradicar el mal. Al final de la historia, esto sería posible a través de un juicio universal, y de la salvación que obró en Noaj y su familia.

Después de la catástrofe, Dios hace esta promesa a Noaj: "Yo establezco mi pacto con vosotros, y nunca más volverá a ser exterminada toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra." (Génesis 9:11). La profecía de Isaías reitera esta promesa al pueblo de Israel como una fuente de consuelo:

"Como en los días de Noé, cuando juré que las aguas de Noé nunca más inundarían la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reprenderé." (Isaías 54:9). Así como he jurado (Dijo el profeta) en "los días de Noaj" que no habrá otro diluvio sobre la tierra, pues tuve piedad por todo el mundo, también tendré piedad de ti.

"Así como he jurado que no pasarán más las aguas de Noaj, así también juro que: no me enojaré contra ti, ni te reprenderé." El profeta Isaías, recuerda al pueblo la misericordia que el Eterno demostró a toda la humanidad y que también la misericordia por Israel es grande.

Siete siglos después de Isaías, surgiría otro profeta haciendo mención de "los días de Noaj". El mensaje sería de corte escatológico: El retorno del rey de Israel. Yeshua dijo a sus discípulos: "Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Pues así como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en matrimonio, hasta el día en que entró Noé en el arca, y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos; así será la venida del Hijo del Hombre." (Mateo 24:37-39 LBLA)

Como en los días de Noaj, así será la venida de Yeshua HaMashiaj ben David; pero ¿Cómo eran los días de Noaj? La Torá dice: "Y la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia." (Bereshit 6:11 LBLA). Yeshua hace mención de esa "corrupción" y dice que: comían, bebían, tomaban mujer o marido (Biblia Jerusalén). La tradición judía, a través de literatura apócrifa del segundo templo, nos arroja más luz para entender lo dicho por su alteza:

"Y todos los hijos de los hombres abandonaron los caminos del Señor en esos días mientras se multiplicaron en la faz de la tierra con hijos e hijas, y ellos se enseñaron el uno al otro sus prácticas malvadas y ellos continuaron pecando contra el Señor. Y cada hombre se hizo para sí un dios, y ellos robaron y saquearon cada hombre a su vecino, como también a sus parientes, y ellos corrompieron la tierra y la tierra estaba llena de violencia." (Libro de Yashar 4:16-17)

"Creció entonces la iniquidad sobre la tierra, y todos los mortales corrompieron su conducta, desde los hombres hasta los animales, bestias, aves y reptiles. Todos corrompieron su conducta y norma, empezaron a devorarse mutuamente, creció la iniquidad sobre la tierra y los pensamientos conscientes de todos los hijos de los hombres eran malvados siempre." (Libro de los Jubileos 5:2).

Los libros citados son parte del legado del pensamiento judío de los primeros siglos; ciertamente no son parte del canon y por lo tanto no reclaman ninguna inspiración divina, pero nos ayudan a entender el contexto del pensamiento del primer siglo. Podemos concluir: así como en los días de Noaj los hombres se habían apartado de Dios y se habían vuelto idolatras, promiscuos y malvados, así será en el final de este siglo.

Estamos en un momento histórico, donde los valores se han perdido, tenemos promiscuidad en todos los estrados de la sociedad, cosas que jamás nos imaginamos ver. Por ejemplo, países que aprueban la unión entre personas de ambos sexos, y si eso no es suficiente para nuestra repulsión moral, lo peor del caso es que permiten a la "pareja" adoptar y criar hijos. ¿Cómo cree que será la cosmovisión de estos niños cuando crezcan? ¿Cree que habrá algún temor y respeto por lo divino?

Sin temor a equivocarme me atrevo a decir que, lo que estamos viendo y viviendo, es el funesto resultado de haber abandonado a Dios, como escribió rabí Shaúl: "cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al creador… Por eso Dios los entregó a pasiones vergonzosas, pues aun sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. Del mismo modo también los hombres, dejando la relación natural con la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres…" (Romanos 1:18-28)

Así como en los días de Noaj, la generación entera se había extraviado del buen camino y le dieron la espalda al Eterno creyendo que todo estaba bien, e ignorando por completo al "pregonero de justicia" (2 Pedro 2:5), de igual manera será la venida de nuestro rey y señor Yeshua HaMashiaj. Cuando menos lo esperaban, en los días de Noé, el juicio divino cayó sobre este planeta; así será también en el fin del siglo.

Muchas personas no atenderán al mensaje de salvación por considerarlo obsoleto, y así como en los días de Noaj, habrá un juicio para los que no creyeron ni atendieron la advertencia: "El día del Señor vendrá así como un ladrón en la noche; que cuando estén diciendo: Paz y seguridad, entonces la destrucción vendrá sobre ellos repentinamente" (1 Tesalonicenses 5:2-3 LBLA) y en cuanto a "nosotros habiéndonos puesto la coraza de la fe… y… la esperanza de la salvación. Porque no nos ha destinado Dios para ira, sino para obtener salvación por medio de nuestro Señor Yeshua HaMashiaj" (Ibíd. 5:9)

Bajo las alas de Dios de Israel
Francisco Hidalgo