Haftará Vayeshev

Amós 2:6-3:8


"Rabí Yanai dice: No está en nuestra habilidad explicar el porqué de la tranquilidad de los malvados y tampoco el sufrimiento de los justos." (PirkeiAvot 4:19.)Este es una de las cuestiones que ha dado de que hablar a creyentes, filósofos y ateos. Muchas han sido las respuestas en este dialogo continuo.

En todo el mundo los crímenes contrala humanidad, cometidos en cualquier parte, por cualquier razón y de cualquier manera, hayan sido registrados por el hombre o notados solamente por Dios, son aborrecidos por él y recibirán un castigo apropiado. Esto en el sentido del delito cometido contra la dignidad e integridad de una persona, pero que sucede cuando la maldad y perversidad asciende a niveles superiores.

Los profetas de Israel tuvieron que exhortar al pueblo para que estoy abandonaran la injusticia y la depravación sexual, pero también advirtieron a la nación que se volvieran al Dios de sus padres y que abandonaran la idolatría y la falsa religión que habían importado de otras naciones y que estaba causando un daño irreversible en la sociedad y que tendría consecuencias nefastas, sino aceptaban las palabras del profeta y se arrepentían.


"Así dice el SEñOR: Por tres transgresiones de Israel, y por cuatro, no revocaré su castigo, porque venden al justo por dinero y al necesitado por un par de sandalias. Los que pisotean en el polvo de la tierra la cabeza de los desvalidos, también tuercen el camino de los humildes. Un hombre y su padre se llegan a la misma joven profanando mi santo nombre; sobre ropas empeñadas se tienden junto a cualquier altar, y el vino de los que han sido multados beben en la casa de su Dios."(Amós 2:6-8)

Amós (Amós: cargar. Otros traducen su nombre, como: Poner una carga sobre, cargado, uno que lleva cargas) A diferencia de otros profetas que no dan evidencia explicita de su ministerio, Amos nos brinda evidencias en su libro, las cuales podemos utilizar para sacar una o varias conjeturas con respecto a su ministerio. O mejor dicho para establecer la época en la cual él desarrollo su ministerio.

Y esta evidencia la encontramos al inicio de su libro. él nos brinda información valiosa para poder trazar la época, en la cual el Eterno lo saca de su oficio habitual y lo convierte en un emisario para llevar un mensaje al reino del norte (Israel): "Palabras de Amós, que fue uno de los pastores de Tecoa, de lo que vio en visión acerca de Israel en días de Uzías, rey de Judá, y en días de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto." (1:1)

El texto en cuestión nos arroja dos fechas de las cuales una es muy específica para fechar su ministerio. En primer lugar tenemos los periodos de los reyes, tanto de Judá como de Israel:

  • Uzías rey de Judá, conocido también como Azarias (2 Reyes 15:1-17), el cual reino durante 52 años (792-750 a.M.).
  • Jeroboam II, rey de Israel (2 Reyes 14:16-29), el cual reino 40 años (793-753 a.M.)

La primera conclusión, es que su ministerio se desarrolló entre 790 y el 750 a.M., pero como dijimos antes, el profeta da una más específica y esta es: dos años antes del terremoto.Este terremoto fue muy notorio en la historia del pueblo, tanto así, que también es mencionado años más tarde por Zacarías (Zac 14:5, 520 a.M. Aprox.).

Flavio Josefo hace mención de este terremoto y en su narración el sostiene que en este sismo Uzias rey de Judá fue castigado con lepra por ofrecer incienso (2 Crónicas 26:19)."Entre tanto un gran terremoto conmovió la tierra, y entenebreciéndose el templo resplandeció la luz del sol que cayó sobre su rostro; enseguida lo invadió la lepra." (Antigüedades libro 9, Cap. 10:4)

Tanto la información histórica como la arqueológica sugieren una fecha alrededor del 760 A.M. para este terremoto. Si esto es así, concluimos que: el profeta inicio su ministerio en el 762 a.M

Si nuestras conjeturas son correctas entonces podemos decir sin lugar a dudas, que el periodo en el cual el profeta vaticino sobre Israel, Judá y las naciones circundantes, era en una época de prosperidad.A pesar de su prosperidad económica, la característica principal de la monarquía era su injusticia social y el enorme contraste entre los ricos y los pobres.

"El profesor Claus Westermann dice que la predicación contra la injusticia social por los profetas es la única instancia en la historia universal en que se puede observar el comienzo de las clases sociales. La predicación de Amós era el primer esfuerzo en la historia del mundo de fomentar una reforma social sin una revolución armada. El problema radicaba en la falta de respeto de los derechos humanos y la opresión a los pobres por los ricos. Amós era el primero en verlo en toda su gravedad (Amós 2:6, 7; 3:9, 10; 4:1–3; 5:7–10, 12; 8:4–6). La nueva clase de "ricos" no tenía reparo alguno en explotar a los pobres. Por primera vez en Israel el dinero, no la tierra, era la base de riqueza y posición social; no importaban nada los derechos de la familia ni la obediencia a la ley de Moisés." (Comentario Bíblico Mundo Hispano, Tomo 13, Oseas-Malaquías, Pág. 74)

La injusticia social es lo que une la Parashá y la Haftará de esta semana, Amos comienza su carrera profética con las críticas de todas las naciones que le rodeaban. Su profecía sobre el reino del norte (Israel), que abre la Haftará, ofrece una condena mordaz de las injusticias de su sistema judicial. El mayor de los pecados y la injusticia mas gran, el profeta los describe con las siguientes palabras: "Así dice el SEñOR: Por tres transgresiones de Israel, y por cuatro, no revocaré su castigo, porque venden al justo por dinero y al necesitado por un par de sandalias." (Amós 2: 6 LBLA)

La conexión entre la Parashá y la Haftará se encuentra en el versículo antes leído. Y el siguiente midrash, nos proporciona el enlace:"Los hermanos de José estaban sentados juntos [después de que lo habían tomado y arrojado de él en un pozo].Eran un solo corazón y una sola alma. Cuando una caravana de ismaelitas que pasaba, se dijeron unos a otros: 'Venga vamos a vender a nuestro hermano a los ismaelitas y le llevaran al otro lado del desierto y nuestro padre Jacob no sabrá nada de él.' Así que se lo vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata, cada uno de ellos al recibir dos piezas de plata, lo suficiente para comprar un par de zapatos, como está escrito: "porque vendieron por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos." (Amós 2: 6) "(adaptado de Pirkei de Rabí Eliezer Capítulo 37)

La injusticia social y la idolatría habían carcomido los principios más básicos de la sociedad. La dignidad de las personas que no tenían solvencia económica eran pisoteadas y sus derechos se vendían al mejor postor (5:8). A demás de la injusticia social (4:1; 8:4), y tantos pecados que el profeta describe, los sabios opinan que el en resumen el pueblo había trasgredido los tres pecados capitales: Idolatría, inmoralidad sexual y derramamiento de sangre. Estos eran según la tradición los mismos pecados por los cuales el Eterno envió el diluvio a la generación de Noaj.

El hecho de ser llevado cerca de Dios por el privilegio de ser su pueblo escogido acarrea la consecuencia de un juicio más severo y más seguro (3:2).Si el pueblo no atendía la palabra del profeta y se arrepentía de ese camino tortuoso en el cual había decidido caminar, las consecuencias iban a ser nefastas para el país. Nadie atendía la voz del profeta porque para ese entonces era imposible pensar que alguna nación se levantara para reclamar la hegemonía de la región.

La economía floreciente y la seguridad nacional, habían hecho que el pueblo se olvidara de su hacedor, y la religión importada de otras naciones se había ensanchado en el país, nadie buscaba al verdadero Dios. La decadencia moral y religiosa aumentaba juntamente con la "opresora pirámide social". Pero entre toda la exhortación existe un llamado al arrepentimiento y la restauración: "Así dice el SEñOR a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis." (5:4 LBLA)

Bajo las alas de Dios de Israel
Francisco Hidalgo