Haftará VaYishlaj

Obadía(abdías) 1:1-21


"El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir." (Sócrates)

El pueblo Idumeo conoció los placeres de la soberbia, y muestra de ello fue la inmortal ciudad de Petra, que a pesar de su sombría y lúgubre desolación se mantiene imponente retando al tiempo y dando mucho trabajo a los arqueólogos y eruditos bíblicos.

Su seguridad y prosperidad los llevaría a la arrogancia, al orgullo y la soberbia a la desnaturalización. Y estos elementos serían tomados por el cielo para juzgarlo y castigarlo. Probablemente esta fue la inspiración de Yeshua ben Sira para escribir lo siguiente:

"El comienzo del orgullo del hombre es alejarse del Señor, cuando de su Hacedor se apartó su corazón. El comienzo del orgullo es el pecado, el que se agarra a él vierte abominación. Por eso les dio el Señor asombrosos castigos, y les abatió hasta aniquilarlos." (Sirácides 10:12-13 )


"Visión de Abdías. Adonay el Señor ha dicho así en cuanto a Edom: Hemos oído el pregón de Adonay, y mensajero ha sido enviado a las naciones. Levantaos, y levantémonos contra este pueblo en batalla. He aquí, pequeño te he hecho entre las naciones; estás abatido en gran manera. La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra? Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Adonay." (Abdías 1:1-4 RV60)

Abdías (Obadía: Siervo del Eterno), es el profeta que tiene el libro más pequeño de todo el TaNaK (A.T.); sin embargo, el contenido de sus profecías produce una de las más grandes exegesis, esto porque su mensaje va dirigido a Edom. Abdías junto a Jonás y Nahúm, son tres profetas cuyo mansaje no está dirigido a Israel, sino a otras naciones. Jonás y Nahúm dirigen su mensaje a Nínive, mientras que Abdías a Edom.

Abdías es uno de los libros más pequeños, pero es uno de los libros más grades en comentarios con respecto a la persona del profeta y a la fecha en la cual se escribió. Dentro de la tradición Judía, se dice que el profeta Abdías era aquel siervo de Acab y Jezabel, que esconde a los profetas de Israel en la persecución que se había declarado en su contra (1 Reyes 18:1-10).

"¿Por qué Abdías fue elegido para profetizar contra Edom? Rabí Isaac respondió: El Santo, bendito sea, dijo: Dejen que Abdías, quien ha vivido entre dos personas malvadas (rey Acab y su esposa Jezabel), pero no aprendió de sus malas acciones, venga y profetice contra el malvado Esaú (Edom ), que vivió junto con dos personas justas (Isaac y Rebeca) y sin embargo, no aprendió de sus buenas obras." (Sanhedrín 39b).

Por otro lado, la identificación del talmud es problemática y no parece calzar bien: Tanto el tiempo de escritura del libro, como otros detalles hacen casi imposible dicha equivalencia de personas. Otra opinión alternativa es enseñada por muchos eruditos y sabios de Israel y nos parece hace mas justicia a la biblia y la historia. Entre ellos está, Rabí Abraham Ibn Ezra quien declara lo siguiente:

"Nosotros no conocemos su generación y no podemos decir que este es el mismo Abdías que menciona el libro de los Reyes en los días de Acab, porque está escrito: "Y Abdías era un hombre temeroso de Dios" porque si esta referencia era el profeta, ¿por qué se le llama a un hombre temeroso de Dios y no un profeta? Ya que la profecía es un estatus más honorable que la de temeroso de Dios. Más bien, en mi opinión, [de las palabras] "Hemos recibido la noticia de parte del Señor", podemos deducir que él era un profeta semejante a Jeremías e Isaías y Amos [que también] profetizó respecto a Edom".

Su orgullo, soberbia y rencor serían erradicados y nunca volvería a surgir dentro de la historia como nación. Aun así, su legado se levanta en el corazón de todos aquellos que, de una o de otra manera, sienten el mismo odio y rencor por la nación atesorada y se burlan de su mal y se alegran cuando esta sufre una o varias bajas en sus filas, ya sea, por algún atentado terrorista o por un ataque directo.

Pero así como Edom fue confinado a un destino fatal, de igual manera sucederá con aquellos que tienen en su corazón un antisemitismo latente y galopante, de no arrepentirse.

Abdías (Obadiá: siervo de Adonay) es el libro más pequeño del TaNaK (A.T.), pero a pesar de su corta redacción encierra una gran cantidad de desafíos teológicos, y una historia grandiosa con respecto a la nación Idumea (Edom). Desde la exhortación hasta el desdén demostrado en contra de su hermano Israel, el profeta vaticina el juicio de la nación y posteriormente su destrucción.

  1. "Aun cuando numerosos críticos niegan la unicidad de esta profecía, colocándola en el periodo caldeo después de la caída de Jerusalén en el 586 a.C. o más tarde, es mejor sostener la autenticidad del libro y fecharlo durante el reinado de Joram (753-741 a.C.) en ese tiempo los filisteos y los árabes invadieron a Judá y saquearon a Jerusalén (2 Cr 21:16-17; Joel 3:3-6; Amós 1:6). Los Edomitas eran también enemigos acérrimos de Judá en ese periodo (2 R 8:20-22; 2 Cr 21:8-10). Así entonces el contexto histórico justifica el que Abdías haya escrito esta profecía." (Merrill F. Unger, Nuevo manual bíblico de Unger, Pág. 319)
  2. "La fecha de las profecías de Abdías fue quizás inmediatamente después de la toma de Jerusalén por Nabucodonosor, en el año 588 a. de J.C. Cinco años después (en 583) Edom fue conquistado por Nabucodonosor. Jeremías debe haber incorporado parte de las profecías de Abdías con las suyas inmediatamente después que éstas fueron pronunciadas, sellando de este modo su canonicidad." (Roberto Jamieson y A. R. Fausset Comentario exegético y explicativo de la Biblia, Tomo 1, Pág. 1,024)

En mi opinión, es la segunda postura la correcta ubicación en el tiempo para el desarrollo del ministerio del profeta. Esto porque el evento que trascendió dentro de la historia y que marcaría la memoria judía sería el exilo y la destrucción del templo por los caldeos, y no sucedió así en los otros eventos. Si nos quedamos con esta postura entonces entendemos que la queja que hace el profeta a Edom, está en perfecto contexto: "No te alegres… de tu hermano… en el día de su destrucción" (1:12 LBLA)

En otro espacio hemos tratado la historia en profundidad; en esta ocasión no analizaremos la enemistad que profesaba Edom a su hermano Israel, sino veremos brevemente el sentimiento que concibió el primer pecado del universo: el orgullo.

"La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que habitas en las hendiduras de la peña, en las alturas de tu morada; que dices en tu corazón: "¿Quién me derribará por tierra?" Aunque te remontes como el águila, y aunque entre las estrellas pongas tu nido, de allí te derribaré--declara el SEñOR." (Abdías 1:3-4 LBA; Jer 49:16)

La soberbia y el orgullo son hermanos gemelos, casi sinónimos, que reflejan lo más oscuro del corazón del hombre, lo que genera una rebelión directa contra la deidad, como lo dice C.S. Lewis: "Fue a través del orgullo como el demonio se convirtió en demonio: el orgullo conduce a todos los demás vicios: es el estado mental completamente anti-Dios." (C S Lewis, "Mero cristianismo", Pág. 53)

Los Idumeos tenían de que vanagloriarse y ensoberbecerse: vivían en una ciudad inexpugnable, labrada en la roca y con hendiduras estrechas que la hacían impenetrable. Construida en gran parte en la misma roca, como si de una escultura se tratase, entre rocas abruptas y empinadas, entre los pasadizos o pequeños cañones excavados por la erosión del agua. La ciudad disponía de un suministro seguro de agua, lo que hacía que fuera un lugar propicio para el desarrollo de una próspera ciudad.

El lugar es accesible sólo por un estrecho sendero de montaña por el noroeste, o al este a través de un cañón. El acceso principal, en su lugar más estrecho, mide apenas dos metros de ancho. Fue esto lo que los profetas vaticinaron, su seguridad los llenó de orgullo e hizo que su corazón se desviara y perdiera el amor fraternal y su soberbia los llevaría a la destrucción: "Te ha engañado la soberbia de tu corazón; tú que vives en las hendiduras de las peñas, que ocupas la cumbre del monte. Aunque hagas tu nido tan alto como el del águila, de allí te haré bajar--declara el SEñOR. Y Edom se convertirá en objeto de horror." (Jeremías 49:16-17 LBLA)

Bajo las alas de Dios de Israel
Francisco Hidalgo