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28 Oct, 2018

Parasha Vezot Haberaja

Devarim (Deuteronomio) 33:1-34:10

Haftara: Yehoshua (Josué) 1:1-18

 

“Un profeta como Moshe”
La última parasha del ciclo de la Torah contiene las bendiciones finales que Moshe dio a los hijos de Israel y el relato de su muerte. Moshe tiernamente expresa una bendición a las tribus antes de morir emulando a los patriarcas, quienes profirieron bendiciones a sus hijos antes de morir. Los rabinos extrajeron la costumbre de bendecir a sus discípulos cuando sentían que la muerte estaba cerca. Por ejemplo, los discípulos de Yohanan Ben Zakai fueron en busca de una bendición antes de su muerte (Berajot 28b).

Uno de los pasajes más famosos de esta parasha es precisamente Devarim [Deuteronomio] 34:10-12 que marcan el final de la Torah de Moshe. Ahí se nos dice:

“Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido El Eterno cara a cara; nadie como él en todas las señales y prodigios que El Eterno le envió a hacer en tierra de Egipto, a Faraón y a todos sus siervos y a toda su tierra, y en el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel.” (Devarim [Deuteronomio] 34:10-12)

Estos versos han sido muy comentados a lo largo de la historia judía. En ellos claramente se enseña la supremacía de Moshe por sobre los demás profetas; a Moshe habló cara a cara mientras que a los demás les comunicaba su voluntad por visión o por sueño, tal como está escrito:

“Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta del Eterno, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa.” (Bamidbar [Números] 12:6-7).

Hashem dio una revelación especial a Moshe, con él hablaba sin alegorías, sin visiones, sin sueños; El Eterno hablaba con Moshe como un hombre habla con su amigo, una voz salía de encima del propiciatorio hablándole a Moshe e instruyéndole como proceder en cada caso. La frase: “Y habló El Eterno a Moshe diciendo” es repetida muchísimas veces en la Torah. Profetas como Jeremías y Ezequiel tenían que esperar muchos días para recibir palabra del Eterno, en forma de visión o sueño; no así con Moshe quien recibía una respuesta pronta, clara y personalizada.

Es por eso que la Torah es el fundamento de la revelación, la torah es la voluntad del Eterno claramente expresada y es por eso que el pueblo judío ha invertido 3500 años estudiándola año con año, sin finalizar los nuevos descubrimientos, alusiones, profecías, palabras de aliento que la Torah tiene para todos los hombres, en todos los tiempos. ¡Cuan grande es la ley del Eterno! El salmista lo expresó bien cuando dijo:

“La ley de El Eterno es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de El Eterno es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de El Eterno son rectos, que alegran el corazón; El precepto de El Eterno es puro, que alumbra los ojos.” (Salmos 19:7-8).

A parte de que la forma de revelación fue más grande; también se dice que Moshe es superior a los demás profetas en otro sentido: los milagros y señales que Moshe ejecutó a los ojos de todo Israel no han sido repetidos por nadie más. Muchos profetas hicieron milagros pero no tan portentosos como los realizados por Moshe y menos a una escala nacional.

Todo el pueblo contempló la abertura del mar de juncos (Mar rojo), todo el pueblo contempló la dadiva del mana, todo el pueblo contempló al monte Sinai ardiendo y la voz del Eterno viniendo de en medio del fuego. Por medio de Moshe o en la vida de Moshe, El Eterno hizo los milagros más portentosos vistos por la nación entera. Por medio de Moshe, El Eterno daría la revelación nacional de la Torah para que le creyeran para siempre, es por ello que es la base de la revelación y de la biblia.

Esto llevó a Maimonides a decir que no ha habido profeta mayor que Moshe, ni lo habrá. El dijo esto y lo incluyó en los 13 principios de la fe judía. Sin embargo, rabinos y literatura judía tienen una divergencia de opinión con el Rambam en este punto; para muchos habrá un profeta como Moshe y más grande que Moshe: El Rey Mesías.

Por ejemplo, el Midrash Yalkut Shemoni hace una explicación homilética de la grandeza del Mesías; leemos en Isaías 52:13 que el Mesías sería “engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto”. ¿Qué tan engrandecido? ¿Qué tan exaltado? ¿Qué tan alto sería puesto? El Midrash toma las palabras que el profeta Isaías usa (“rum”, “nasa”, “gavah”) y las compara con palabras similares de la escritura y hacen una conexión, ahí leemos:

“El Rey Mesías es más grande que los patriarcas, como está dicho [en Isaías 52:13], ‘Mi siervo será engrandecido, exaltado y puesto muy en alto’. Más alto que Abraham, que dice [en Génesis 14:22], ‘He alzado mi mano altamente a Adonay’ El Rey Mesías es elevado sobre Moshe de quien se ha dicho [en Números 11:12], ‘llévalo en tu seno’. El Rey Mesías es más exaltado que los ángeles ministeriales, de quienes se dice [en Ezequiel 1:18], ‘Y sus aros eran altos y asombrosos’. ¿Y de donde viene? De David” (Yalkut Shemoni II 571).

El Midrash dice que el Mesías será más grande que Abraham, más grande que Moshe, y no solamente eso ¡Más exaltado que los ángeles ministeriales! El escritor de hebreos se expresa de Yeshua El Mesías en términos similares. Leemos en los primeros capítulos de Hebreos, que el hijo del Eterno es más grande que los ángeles (Hebreos 1:1-2:10), y más grande que Moshe mismo (3:1-6). El Midrash Yalkut Shemoni dice exactamente eso proveyendo un valioso paralelo con los escritos apostólicos.

No solamente el Midrash dice esto sino que también Yitzjak Abarbanel comentando la frase “altamente exaltado” explica que el Mesías sería más grande que Abraham y que Moshe. Es más, uno de los rabinos más grandes de nuestra generación, el Lubavitcher Rebe escribió lo siguiente:

“Las palabras ‘He aquí mi siervo prosperará, será exaltado y puesto muy en alto’ se refieren al Mesías, la escritura menciona 5 atributos del Mesías; prosperará (yaskil), exaltado (yarum), levantado (nisa), elevado (gava), grandemente (Meod) porque el Mesías es de arriba y es más grande que los tres padres (Avraham, Yitzjak, Yaakov), Moshe y Adam Kadmon, Moshe es el primer redentor pero el Rey Mesías es más grande” (Torat HaMenajem, Hitvadhut, 272-273).

El verso de Devarim 34:10 entonces significa que hasta el tiempo de su escritura, no había otro profeta más grande que Moshe, en ningún lugar se dice que nunca lo habrá en el futuro. Podemos decir que El Mesías es el profeta como Moshe, y el profeta más grande que Moshe.

Como discípulos de Yeshua nuestro Maestro, sabemos que su naturaleza sin pecado, ser la palabra del Eterno hecha hombre y la plenitud del espíritu del Eterno que moraba y mora en él, lo hacen el profeta más grande que Moshe. En él hemos encontrado al segundo Redentor, que vino cumpliendo el mismo patrón de redención que Moshe, siendo el profeta como Moshe, pero también siendo más grande que Moshe.

Debemos de sentirnos llenos de gozos por terminar un ciclo más de estudio de la torah, la palabra revelada del Eterno para el mundo, su voluntad convertida en libro, una expansión de su esencia, que llena nuestra alma, día a día, noche tras noche, mes a mes, año con año. Sintámonos aun más regocijados sabiendo que nuestro nombre está escrito en el libro de la vida del cordero por medio de la sangre de nuestro Redentor y Maestro, Yeshua nuestro Mesías

Shabbat Shalom!
Yitzjak

28 Oct, 2018

Parasha Ree

Devarim (Deuteronomio) 11:26- 16:17

Haftara: Yeshayahu (Isaías) 54:1-55:5

 

En un abrir y cerrar de ojos.
La parasha Re’e contiene la transición de la exhortación a la obediencia a Hashem hecha por Moshe, y la introducción a una serie de leyes de diversos tipos. En el capítulo 12, Devarim se torna legislativo y deja por un momento de ser el relato de las exhortaciones, amonestaciones y exclamaciones de Moisés.

En la parasha encontramos leyes sobre el lugar que Hashem escoja para poner su nombre en la tierra de Kenaan, leyes sobre falsos profetas que anuncian al pueblo servir a otros dioses y dejar la Torah, una repetición de las leyes dietéticas, el año de la remisión y una repetición sobre las fiestas de peregrinaje, donde tres veces al año, cada varón judío debe de presentarse delante de Hashem (Deuteronomio 16:16).

En esta ocasión hablaremos sobre el recuerdo de la Pesaj hecha por Moshe en el capítulo 16 de Devarim. Moshe repite las tres fiestas de peregrinaje en vista de que el pueblo está a punto de entrar a la tierra prometida, con el objetivo de recordar a los hijos de Israel, que tendrán que aparecer delante de Hashem en el lugar que el escogiere. Cuando estaban en el desierto tenían que simplemente ir al tabernáculo de reunión; sin embargo, al entrar a la tierra, deberán ir a la tribu y a la ciudad escogida por Hashem.

Hablando con respecto a la pesaj (pascua), leemos en la Torah lo siguiente:

“No comerás con ella pan con levadura; siete días comerás con ella pan sin levadura, pan de aflicción, porque aprisa saliste de tierra de Egipto; para que todos los días de tu vida te acuerdes del día en que saliste de la tierra de Egipto.” (Deuteronomio [Devarim] 16:3).

Moshe recuerda a los hijos de Israel no comer pan con levadura pues habían salido a prisa de Egipto. Debemos de recordar que una de las razones para comer pan sin levadura con la Pesaj, fue que la salida de Egipto fue tan rápida que no dejo tiempo ni para leudar la masa, tal como está escrito:

“Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no habían tenido tiempo ni para prepararse comida.” (Exodo 12:39)

La salida de Egipto fue a prisa, sin esperar ni un segundo más, cuando la hora de la redención llegó, nadie podía detenerlo. La salida nacional de Israel, corresponde a la salvación personal de cada discípulo de Yeshua, somos sacados “a prisa” de la condenación del pecado, y del mundo y la cultura del pecado. Debemos de salir a prisa y no procurar volver nunca más.

Un curioso comentario en Mejilta (recopilación de Midrashim) provee una fuente excepcional de enseñanza. En Mejilta se dice que Hashem adelantó la hora de la salida de Egipto debido a que cuando la redención llega él no la retarda ni tan siquiera “un abrir y cerrar de ojos”. La frase “un abrir y cerrar de ojos” significa que algo ocurre instantáneamente y es encontrada en otros lugares. Por ejemplo leemos que el arrepentimiento toma efecto “en un abrir y cerrar de ojos” (Pesikta Rabbati 163b).

Existe un acontecimiento que Yeshua llamó “el nuevo nacimiento” en su encuentro con Nicodemo (Juan 3:1-15). El hablaba de una transformación radical de vida, un hecho que marca el rumbo espiritual de una persona para siempre, así como el arrepentimiento y la salida de Egipto fueron cuestiones de “un abrir y cerrar de ojos”, la regeneración espiritual de todos los creyentes en Yeshua ocurre en el instante en donde rendimos nuestra vida al Eterno, nos arrepentimos de nuestros pecados y reconocemos a Yeshua el ungido, como El Señor de nuestras vidas y la fuente de perdón de pecados en su sacrificio.

El nuevo nacimiento es un “acto” que sucede una vez en la vida y no un “proceso” que se tarda toda la vida. La regeneración que nos convierte en hijos de Elohim es un acto, la santificación y nuestro crecimiento espiritual es un proceso que dura toda la vida (Filipenses 1:6).

Lo que Yeshua llamó nuevo nacimiento es la regeneración que sucede en cada creyente, es una sensación de paz mental, seguridad espiritual y pureza moral que viene a cada creyente en Yeshua ocasionada por el espíritu santo prometido por El Eterno. Es una experiencia sobrenatural que es causada por El Eterno a todos aquellos que le rinden su vida. Rab Shaul escribe de esto cuando dice:

“Pero cuando se manifestó la bondad de Di-s nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Yeshua El Mesías nuestro Salvador,” (Tito 3:4-6)

Los profetas anunciaron que en la era mesiánica, Israel nacionalmente disfrutaría de perdón de pecados (Jeremías 31:34), se tendría la circuncisión de corazón (Deuteronomio 30:6) y una renovación espiritual pasaría por obra del espíritu de Elohim en los corazones de los hijos de Israel (Ezequiel 36:26-28). Cada creyente en Yeshua, judío y gentil por igual, disfruta de una experiencia personal y de un anticipo de la era Mesiánica. ¡Bendito sea El Eterno por su liberación!

La escritura de hecho habla de la liberación del pecado y sus efectos en etapas y en pasado, presente y futuro. De acuerdo a los escritos apostólicos, fuimos liberados (salvados) de la condenación del pecado (Romanos 8:1, 2 Corintios 5:21, Colosenses 2:14, Tito 3:5), somos salvados del poder del pecado por el espíritu de Elohim que mora en nosotros (2 Timoteo 1:7, Romanos 8:14), esto nos capacita para resistir la tentación y poder vencer al pecado por la fuerza que viene del cielo. Finalmente, también se nos habla que seremos salvados de la presencia del pecado, en la resurrección, la cual es la redención de nuestros cuerpos (Romanos 8:23, Romanos 5:9). La salvación es pasada, presente y futura del pecado y sus efectos.

Es importante diferenciar entre el nuevo nacimiento que acontece en cada hijo de Elohim, en Yeshua, y el nuevo crecimiento, el cual es un proceso de santificación y madurez espiritual que dura toda nuestra vida. El primero es un acto, el segundo es un proceso.

El Eterno ha derramado su gracia en Yeshua nuestro Mesías, a todo aquel que viene a él por medio del ungido, el Cohen Gadol celestial según el orden de Melquisedec, Hashem ha prometido perdón de pecados y certeza de salvación en su nombre (Isaías 53:3-8, 59:20, Juan 3:16, 6:40, Romanos 10:9, Hechos 13:39). A los sedientos de perdón y vida, las aguas de la salvación han sido derramadas a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén con arrepentimiento y perdón de pecados en su nombre (Lucas 24:46-47).

Asi como el inicio de la redención de nuestra vida ocurre instantáneamente, “en una abrir y cerrar de ojos”, la resurrección ocurrirá también instantáneamente tal como se nos dice:

“He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.” (1 Corintios 15:51-52).

¡Que la redención final venga prontamente y en nuestros días!

Shabbat Shalom!
Yitzjak

28 Oct, 2018

Parasha Koraj

Números 16:1-18:32

Haftara: 1 Samuel 11:14-12:22

Mashiaj: Profeta, sacerdote y Rey.

Esta semana leemos en la Torá la historia de Koraj y su rebelión juntamente con Datan y Abiram hijos de Ruben. Prácticamente toda la parashá está relacionada con esta rebelión. La narración de Koraj es quizás una de las más conocidas de la Torá y una de las más usadas para exhortar al respeto de las autoridades, ya que no hay autoridad sino la que es puesta por El Eterno (Romanos 13:1).

Ante la rebelión de Koraj, El Eterno dijo a Moisés que establecería una prueba definitiva para callar las murmuraciones de los hijos de Israel. Koraj había cuestionado el origen divino del sacerdocio de Aarón, insinuando que había sido inventado por Moisés mismo (Ver Números 16:10,28). En respuesta a estas murmuraciones que amenazaban la integridad profética de Moisés, El Eterno respondería mediante un milagro. Este proceso está descrito en nuestra parasha, donde leemos:

“Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada casa de los padres, de todos los príncipes de ellos, doce varas conforme a las casas de sus padres; y escribirás el nombre de cada uno sobre su vara. Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de Leví; porque cada jefe de familia de sus padres tendrá una vara. Y las pondrás en el tabernáculo de reunión delante del testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros. Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros.” (Números 17:1-5).

El proceso sería fácil: El Eterno mostraría quien era el verdadero escogido para ser su santo, su sacerdote. La vara de la tribu que reverdeciera sería la que tendría la predilección de El Eterno. El Eterno manifestaría su elección de una forma especial: El volvería a darle vida a una vara. En pocas palabras, una vara es un trozo de un árbol que ha sido cortado, que ya no tiene vida. Que una vara de renuevos, flores o frutos es literalmente vida de entre la muerte.

El Eterno respaldó el sacerdocio de Aarón haciendo que su vara reverdeciera, tal como se nos dice:

“Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras. Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de El Eterno a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron cada uno su vara.  Y El Eterno dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal a los hijos rebeldes;” (Números 17:8-10).

Al final, la vara de Aarón fue guardada en el arca del pacto (delante del testimonio) para servir de testimonio a los hijos rebeldes. En toda la travesía del tabernáculo sería un testimonio de la elección divina de Aarón y sus hijos.

Según el escritor de Hebreos (y este, basado en pasajes de la Torá), había tres cosas dentro del arca del pacto:

“el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto” (Hebreos 9:4).

La vara de Aarón que reverdeció estaba acompañada de una urna de maná, y de las tablas del pacto, donde estaban escritas las diez palabras (En hebreo: “Aseret Hadebarim”), también conocidas como “diez mandamientos”.

Estas tres cosas estaban en el arca del pacto originalmente como podemos verlo en pasajes de la Torá (Exodo 16:33, Números 17:10, Exodo 25:16, Deuteronomio 10:3-5). Parece ser que tiempo después de la travesía por el desierto, las primeras cosas fueron retiradas quedando únicamente las dos tablas del pacto, tal como está escrito:

“En el arca ninguna cosa había sino las dos tablas de piedra que allí había puesto Moisés en Horeb, donde El Eterno hizo pacto con los hijos de Israel, cuando salieron de la tierra de Egipto.” (1 Reyes 8:9).

Podríamos especular la razón por la que las otras dos cosas fueron retiradas. Algunos opinan que ya no eran necesarias al estar en la tierra, el mana ya no caía y el sacerdocio Aarónico estaba validado más allá de toda duda. En estas nuevas circunstancias, las tablas del pacto era lo único que debía seguir siendo el enfoque del pueblo. Una segunda opinión establece una postura racionalista: Simplemente el arca de Mana y la vara, al ser material orgánico, se desgastaron con el tiempo y al final se retiraron. La primera opinión parece tener más sentido y lógica.

Estas tres cosas enseñaban poderosos conceptos de El Eterno: Él es el Dios que nos sustenta, Él trae vida de la muerte y confirma a sus santos y Él es nuestro legislador. Debemos de vivir siempre con esto presente: El Eterno está aquí, nos cuida, nos provee, nos ha dado leyes para vivir delante de él y es Todopoderoso para dar vida, incluso a los muertos. ¡Que Dios más grande tenemos! ¡Cómo no podemos enaltecerle y agradecerle siempre!

Estos eran los tres testimonios que El Eterno quería dar a los hijos de Israel en los tiempos del tabernáculo, y es el mismo testimonio que quiere darnos para nuestros días. ¿Temes por tu provisión? El Dios que da comida a crías de cuervos que dan voces, es el mismo que puede saciarte con lo mejor del trigo. ¿Estás en dificultades? Repara en el gran poder restaurador que tenemos en El, El es suficiente para todo lo que necesitamos. ¿Tienes dudas sobre como andar delante de él? Busca consejo en su Torá que tiene leyes y estatutos para judíos y gentiles.

A parte del significado espiritual de estos tres elementos; podemos darnos cuenta que aluden a los tres ministerios de nuestro Santo Maestro Yeshua El Mesías: Profeta, Sacerdote y Rey. El profeta es la voz de la palabra del Eterno, es el medio por medio de quien su revelación viene a nuestra alma que brama con hambre por su palabra. La urna de Mana alude al ministerio de profeta, pues la palabra de El Eterno es nuestro alimento espiritual, tal como está escrito:

“Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de El Eterno vivirá el hombre.” (Deuteronomio 8:3).

Durante su vida terrenal, nuestro Maestro fue un profeta que predicó el arrepentimiento a todo Israel. Después de su muerte, El Eterno lo resucitó y lo confirmó como Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec, tal como se nos dice:

“Juró El Eterno, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.” (Salmo 110:4).

Como vemos en el Salmo, únicamente alguien que vive “para siempre” puede ser el Sacerdote según el orden de Melquisedec. Es por esto que el escritor de Hebreos explica que en este sacerdocio, no hay sucesión por causa de la muerte, sino que se obtiene por el poder de una vida indestructible, ahí leemos:

“no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.” (Hebreos 7:16).

En este sentido, la vara de Aarón alude a la resurrección del Mesías. Daniel Lancaster acertadamente amplía sobre esta alusión: “En Números 17, la señal definitiva de la elección de Dios es la resurrección. De igual manera con Yeshua. Su resurrección es la señal definitiva que indica la elección de Dios” (Torá Club v.2, Parashat Korach, The Righteous Branch of David, Daniel Lancaster, First Fruits of Zion, 800.775.4807, www.ffoz.org.).

Así como la vara de Aarón tuvo vida después de ser cortada, Yeshua Nuestro Mesías fue resucitado con poder para testimonio de nuestra justificación después de haber sido cortado de la tierra de los vivientes.

Desde su ascensión a los cielos, Yeshua funge como un Sacerdote celestial, según el orden de Melquisedec. Su sacerdocio no es terrenal, por lo que el escritor de Hebreos apunta a que si estuviera en la tierra, Él no sería sacerdote (Hebreos 8:4). Su sacerdocio funciona en el tabernáculo celestial intercediendo cada día por todos nosotros, tal como se nos dice:

“Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.” (Hebreos 7:25)

Yeshua será Sacerdote HASTA que El Eterno ponga a sus enemigos por estrado de sus pies, como se nos dice en el Salmo 110. A partir de ahí, el será el Rey y el Legislador de Israel y las naciones desde Jerusalén. Todas las naciones buscarán a la raíz de David, quien será el Rey y Señor de todos, tal como se nos dice:

“Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.” (Isaías 11:10).

“Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de El Eterno como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de El Eterno, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la Torá, y de Jerusalén la palabra de El Eterno.” (Isaías 2:2-3)

Las tablas del pacto con las diez palabras aluden al ministerio real del Mesías. Esto era lo único que quedó en tiempos de Salomón, un reino que es sombra de la era y el reino Mesiánico. En su función de Rey y legislador el corregirá los errores de interpretación de Israel, hará que los mandamientos universales de la Torá sean guardados por todas las naciones. Israel será el primogénito de las naciones y la luz de ellas, enseñando la revelación de El Eterno ¡Estos son días gloriosos que nos esperan!

En Yeshua, tenemos al mayor de los profetas, al único Sacerdote Eterno, y al final Rey que gobernará sobre las naciones. Él es nuestro Señor, que se entregó por el pecado de todos nosotros, aquellos que nos hemos arrepentido y hemos recibido su sangre como expiación y redención de nuestros pecados.

¡Que El Eterno haga que su Reino y su Mesías se aproximen!

שבת  שלום

¡Shabbat Shalom!

Isaac Bonilla

24 Oct, 2018

Parasha Vayehi

Haftara: 1 Reyes 2:1 – 12

     Resumen de la parasha:Jacob vive 147 años en total, disfrutando de 17 años al lado de Yosef en Egipto, antes de morir llama a Yosef y le hace jurar que lo enterrará en la cueva de Macpela junto a Abraham, Sara, Yitzjak, Rebeca y Leah. Yosef le jura que lo hará y luego lleva a sus dos hijos para que Jacob los bendiga antes de morir. Jacob no solamente los bendice sino que hace un acto de adopción de los dos niños, con el fin de darle una doble ración de tierra a Yosef, pues Rajel murió prematuramente y él quiere darle la mayor cantidad de tierra posible. Jacob bendice a los niños pero intercambia sus manos dando a Efraín la bendición del primogénito a pesar de la insistencia de Yosef. Jacob indica que en Israel se bendecirá diciendo: “Hagate Elohim como Efraín y Manasés”. Jacob pide a sus hijos que se acerquen para bendecirlos antes de morir y da una bendición a cada uno con respecto a los días venideros. Jacob muere y los egipcios le hacen luto. Yosef sube a enterrarlo acompañado de muchos egipcios. Los hermanos de Yosef se preocupan temiendo que ahora que Jacob murió, este tomará venganza. Yosef los tranquiliza hablando a su corazón y diciéndoles que él no está en lugar de Dios y que él lo encaminó todo para bien. Yosef muere a los 110 años y hace jurar a sus hermanos que llevarán sus huesos cuando Elohim los visite.


 

“Shiloh: El titulo Mesiánico por excelencia”.

En esta semana arribamos a la ultima parasha (porción) del libro de Bereshit (Génesis), esta parasha marca el fin de la vida de Ya’akov y el inicio de la vida de los hijos de Israel antes de su esclavitud. Si hay algo muy importante en esta parasha, es la profecía que Jacob da a sus hijos antes de morir. Se nos dice que en estas profecías él revelaría: “lo que os ha de acontecer en los días venideros”.

Dichos oráculos de Jacob tienen suma importancia pues revelan aspectos que habrían de acontecer a las tribus de sus hijos en los días del porvenir. Un Midrash nos dice lo siguiente:

     “A dos hombres se les reveló el fin; es decir a Ya’akov en Bereshit 49:1, “…Para decirte lo que te acaecerá en los últimos días” y a Daniel, Y en este tiempo será librado tu pueblo…pero tu Daniel sella las palabras…” (Bereshit Raba 98:3)

En esta ocasión hablaremos sobre la profecía dada a Yehuda, tribu de quien llegaría a ser el cetro de Israel y quien daría los reyes a Israel iniciando con el hombre conforme al corazón de Dios: David. En esta parasha, Jacob usa un título muy curioso que ha producido muchas interpretaciones sobre su significado: Nos referimos a Shiloh, el titulo Mesiánico por excelencia en la Torah.

Leemos en la Torah:

     “No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Shiloh; Y a él se congregarán los pueblos.”(Génesis 49:10)

¿A quién se refiere el titulo? ¿Qué significa Shiloh? ¿Cuál es la importancia de este pasaje de la Torah para los creyentes en Yeshua? ¿Qué podemos aprender de este título y su trascendencia?

La opinión judía casi universal, es que este título se refiere al Mesías. Muchas fuentes judías identifican a Shiloh con el Mesías. Las razones son lógicas: Está relacionado con el cetro y el legislador por excelencia que vendrá de Judá, y además, los pueblos se congregarán ante él. Estas dos razones son suficientes para la identificación certera.

En el talmud leemos: “El nombre del Mesías es Shiloh, como está escrito: Hasta que venga Shiloh [Génesis 98b]”. (Sanedrín 98b).El Targum (paráfrasis aramea de la Torah) de Onkelos vierte el pasaje de la siguiente manera: “Hasta que venga el Mesías, de quien es el reino”.

El Midrash tanjuma también identifica a Shiloh con el Mesías junto con la gran mayoría de comentaristas judíos. Es pues indudable que Shiloh es una referencia para describir a aquel hijo de David, raíz de Judá, a quien pertenece el imperio, el poder y a quien Hashem ungiría por Rey de Israel y del mundo.

Ahora ¿Qué significa Shiloh? Una gran cantidad de especulaciones se han dado en torno al significado de Shiloh, sabemos que se refiere al Rey Mesías, sin embargo no hay consenso en que significa el titulo.

Por ejemplo, Rashi hace una comparación entre Génesis 49:10 y el Salmo 76:11 y explica que “Shiloh” en realidad es una palabra compuesta de dos raíces: “Shei” y “lo” que significa algo como “Regalos para él”, esto es una referencia a los regalos que las naciones traerían al Mesías, tal como está escrito:

     “Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.”(Salmo 72:10).

Un Midrash yemenita relaciona la palabra con “Shalva” que significa “tranquilidad” refiriéndose a la completa paz que habrá en el reino mesiánico, donde Israel gozará de reposo y las naciones andarán a la luz del Eterno, tal como se nos dice:

     “Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará” (Yeshayahu [Isaías] 11:6).

El Yalkut relaciona la palabra con la frase “Don de Hashem”, otras fuentes traducen Shilo como “de quien es el derecho (al trono)”. Al tener “Shiloh” una similitud con numerosas palabras o frases hebreas no se puede tener el 100% de certeza de lo que significa. Sin embargo, una cosa es segura: todas las identificaciones conllevan al Mesías.

El titulo es quizás el más explicito de toda la Torah con respecto al Mashiaj, su relación con la profecía mesiánica dada a Judá y el cetro, hacen de Shiloh una referencia explícita sobre la esperanza del futuro rey de Israel que gobernaría a Israel y haría que las naciones se congregaran por él.

Ahora ¿Qué importancia tiene para nosotros la profecía sobre shiloh? Podríamos hablar sobre diversas cosas en este tema, pero nos centraremos en una sola, una que considero una piedra angular y un testimonio solido de la mesianidad de Yeshua: La obediencia de los pueblos.

Así como los pueblos habían ido a Yosef para ser liberados de la muerte por hambre, Jacob promete que las naciones (en hebreo “Amim”) se congregarán a la luz del Mesías y lo obedecerían. La obediencia de millones y millones de gentiles a lo largo de los tiempos, es una evidencia invaluable de la mesianidad de Yeshua nuestro Mesías y Salvador.

El Midrash (Bereshit Raba 99:8) relaciona la profecía de Shiloh con lo escrito en Isaías 11 donde leemos:

     “Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa” (Isaías 11:10).

El profeta Isaías habla de este tema un poco adelante también describiendo al Mesías como puesto por “pacto al pueblo y luz de las naciones” (Isaías 42:6). En el capítulo 42 de su libro dice:

     “He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones. No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles. No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia. No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su Torah.” (42:1-4).

El Mesías, comenzaría todo un proceso y no descansará hasta que establezca en la tierra justicia, de él se nos dice: “las costas esperarán su ley”.

Pensemos por un momento ¿Quién ha sido el judío que más gentiles ha atraído a la biblia en toda la historia? ¿A qué judío las naciones reclaman como su Rey y su legislador ético y moral? ¿Qué judío ha tenido la influencia mundial para que digamos que los pueblos lo obedecen? ¿Qué judío con sus palabras logró hacer un mundo más humano al transformar la vida de sus seguidores y acercarlos al Dios de Israel? Solo hay un nombre para todas estas respuestas: Yeshua El Mesías, el verdadero Shiloh a quien personas de todas las naciones sirven, han servido y servirán.

Yitzjak Lichtenstein (no confundir con Yehiel Tzvi Lichtenstein, el “Even Zohar”), célebre rabino húngaro que reconoció a Yeshua como Mesías en el siglo XIX y que se mantuvo siendo un judío observante de Torá, reflexionando sobre la influencia moral de Yeshua en los cristianos, declaró a sus compatriotas judíos:

      “Ya sea lo reconozcamos o no, nosotros estamos caminando en la luz que Yeshua ha derramado sobre el mundo, y ahora disfrutamos de los frutos de su venida como salvador… ¿Por qué es que tanto es hecho para el alivio de los pobres? ¿De dónde vienen las casas para los pobres y los ancianos, los orfanatos, los hospitales, las incontables instituciones para aliviar el dolor de los que sufren y para la sanidad de los enfermos, para el alivio de los miserables y abandonados? ¿No son todos estos elocuentes testigos del amor y amabilidad de los cristianos? ¿Dónde se originó? Nunca fueron conocidos en Grecia o Roma” ((Entreating the Jewish People. Citado de “The everlasting Jew”, Jordan Levy y Daniel Lancaster, ffoz, 800-775-4807, www.ffoz.org, págs. 81-82. Traducción libre).

Rab. Lichtenstein está en lo correcto: lo reconozcamos o no, Yeshua ha cambiado el mundo, con su ética, su ejemplo, sus palabras llenas de grandeza y sabiduría, su alto estándar de moral. Antes de Yeshua el mundo era de una forma y después de él, su influencia nunca ha podido ser superada.

Cierto es que no todos sus seguidores viven de acuerdo a sus enseñanzas sino únicamente profesan creer en él; sin embargo, esto no quita su influencia en los que si son verdaderos seguidores de nuestro Mesías.

Es más que increíble poder presenciar que aquellas palabras que un modesto carpintero galileo pronunció hace 2000 años aún resuenan entre nosotros con poder: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” (Mateo 24:35).

La profecía de Jacob toma vida delante de nuestros ojos: Shiloh, a quien pertenece el derecho de gobernar, a quien se le otorgaron y se le otorgarán presentes, el don de Dios para todo el mundo, quien traerá la paz mundial en su segunda manifestación ha venido y vemos su más poderosa señal de influencia: Los pueblos se congregan a su luz.

Yeshua ha logrado algo insuperable en el mundo no judío al hacer que los gentiles se acerquen más que nunca al Dios de Israel; incluso Maimonides no tuvo más que aceptar que:“Jesús de Nazaret ha pavimentado el camino para el Mesías”.

Todos nosotros, judíos y gentiles creyentes en él, somos los primeros frutos de esa profecía, somos un cumplimiento parcial de su increíble influencia ética, moral y espiritual, somos los seguidores del Rey de reyes y Señor de señores.

Las profecías tanto de Jacob como de Isaías tendrán un cumplimiento asombroso y total en la era Mesiánica, cuando el Mesías venga a liberar a Israel de sus enemigos y a recompensar a aquellos que nunca renunciamos a ser sus seguidores, a los que fuimos lavados con su sangre y quienes le esperan todos los días y lo honran como el salvador de sus vidas.

En esa época, Jerusalén será la cabeza de las naciones y los gentiles andarán a su luz tal como está escrito:

     “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de El Señor como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de El Señor, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de El Señor. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.” (Yeshayahu [Isaías] 2:1-4).

     “No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de El Eterno, como las aguas cubren el mar.” (Yeshayahu [Isaías] 11:9).

      “Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos. Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti.” (Yeshayahu [Isaías] 60:3-5)

Mientras eso sucede tenemos la misión de proclamar arrepentimiento y perdón de pecados en su nombre a toda la humanidad para hacer que más personas puedan experimentar la regeneración de su alma y la dádiva de la vida Eterna. La vida nueva y en abundancia que Yeshua da no puede esconderse sino compartirse.

Uno de los ensayos que mejor resume la poderosa influencia y la vida que Yeshua da a toda la humanidad, dice lo siguiente:

     “Hace más de mil novecientos años, nació un hombre contrariamente a las leyes de la vida. Este hombre vivió en la pobreza y fue criado en la oscuridad. No hizo grandes viajes. Solamente en una ocasión cruzó el límite del país en el cual vivía; eso fue durante su exilio en la niñez. No poseía riquezas ni influencias. Sus parientes eran gente común, y no tuvo preparación ni educación formal. Durante la infancia provocó pánico a un rey; en la niñez dejó asombrados a los doctores; en su edad adulta rigió el curso de la naturaleza, caminó sobre las aguas como sobre el pavimento, y aquietó el embravecido mar. Sanó a las multitudes sin medicina y no cobró por sus servicios.

     Nunca escribió un libro, y sin embargo todas las librerías del país no podrían dar cabida a los libros que se han escrito respecto de él. Nunca escribió una canción, y sin embargo él ha provisto tema para más canciones que todos los escritos de canciones juntos.

     Nunca fundó un colegio, pero todas las escuelas reunidas no pueden jactarse de tener tantos estudiantes. Nunca dirigió un ejército, ni enroló un soldado, ni disparó un fusil; sin embargo, ningún líder ha tenido más voluntarios que, bajo sus órdenes, hayan hecho que más rebeldes amontonen sus armas y se rindan sin disparar un tiro.

     Nunca practicó la psiquiatría, sin embargo, ha sanado más corazones quebrantados que todos los doctores, de cerca y de lejos… Los nombres de los orgullosos estadistas del pasado en Grecia y en Roma han venido y se han ido. Los nombres de los científicos, filósofos, y teólogos del pasado, han venido y se han ido; pero el nombre de este Hombre crece cada vez más. Aun cuando el tiempo ha derramado mil novecientos años entre la gente de esta generación y la escena de su crucifixión, sin embargo él todavía vive. Herodes no pudo destruirlo, y la tumba no pudo retenerlo”. (The incomparable Christ citado en “Evidencia que exige un veredicto”, Josh McDowell, Editorial vida, 1982, págs. 137-138)

Yeshua es sin lugar a dudas, la más grande influencia moral, ética y espiritual que ha pisado el planeta tierra. Es un orgullo tenerlo como el Maestro y Señor de nuestras vidas y esperar cada día su pronta manifestación donde veremos el rostro del “más hermoso de los hijos de los hombres”.

     ¡Que sea prontamente y en nuestros días! ¡Maranata!

JAZAK, JAZAK VENITZJAZEK!!!! (¡FORTALéCETE, FORTALéCETE Y SEAMOS FORTALECIDOS!)

Shabbat Shalom!
Yitzjak

24 Oct, 2018

Parasha Vayigash

Bereshit (Génesis) 44:18 – 47:27

Haftara: Ezequiel 37:15 – 28

Resumen de la parasha: Judá se acerca a Yosef para hablar con él y persuadirlo de no tomar a Benjamín, él expone que Jacob morirá si Benjamín no vuelve debido a que es el único hijo de Rajel que queda y que lo ama mucho. Judá se ofrece como siervo en lugar de Benjamín por no ver el mal que vendría sobre su padre a raíz de no verlo. Yosef no soporta más y manda a que todos salgan del lugar, Yosef llora y se revela a sus hermanos diciendo: “Yo soy Yosef”, sus hermanos están turbados delante de él sin hablar una sola palabra. Yosef hace que se acerquen diciéndoles que no les haría daño pues fue el plan de Dios para preservar vida. Yosef manda a sus hermanos a informar a su padre, el espíritu de Jacob revive y sube a encontrarse con Yosef en un sentimental momento. Yosef instruye a sus hermanos sobre cómo hablar a faraón, estos hablan a Faraón y piden asentarse en la tierra de Goshen. Faraón da su vista bueno. Los años de hambre siguen viniendo y todos van a Yosef por pan quien se los da por dinero, ganado y tierras. Los hijos de Israel moran en la tierra de Goshen donde se reproducen grandemente.


 

“La revelación de Yosef y del Mesías sufriente”.

No estaría exagerando al llamarlo el momento más emotivo, dramático y poderoso del libro de Génesis (Bereshit), pareciese que toda la trama del libro conlleva a este episodio cargado de emociones y de sentimientos encontrados. Culpa, felicidad, asombro, miedo, etc. se juntaron en ese momento en Egipto. Nos referimos precisamente a la revelación de Yosef a sus hermanos.

Yosef había estado probando a sus hermanos para ver si habían cambiado, el plan era fácil: Probaré a mis hermanos para ver si están arrepentidos; si lo están me revelaré a ellos. Para esto Yosef utilizó muchos recursos: Hablar ásperamente, meterlos en la cárcel, retener a uno de ellos, pedir a Benjamín, darle a Benjamín más porción que ellos para ver su reacción, etc.

Yosef añade mil puntos a su anotación de maestro de drama al probar a sus hermanos con la más decisiva y difícil de todas las pruebas: El dice que Benjamín tendrá que quedar con él para siempre, puesto que la copa se halló en su saco. Esto plantea un serio conflicto a los patriarcas, quienes en la superficie tienen dos opciones:

  • No aceptar que Benjamín se quede ahí. Esto provocaría que Tzafnat Paneah (El nombre egipcio de Yosef) se enoje posiblemente y los encarcele a todos causando otro problema mayor: Su familia está a punto de morir de hambre si ellos no regresan con más alimento.
  • Dejar a Benjamín ahí. Esto solucionaría el problema de la comida, pero sería un golpe mortal para su Padre al perder al segundo hijo de Rajel, su amada esposa.

Los patriarcas saben al problema al que se enfrentan y se quedan atónitos ante los hechos; sin embargo alguien rompe el silencio e intercede por Benjamín: Ni más ni menos que Judá quien aconsejó vender a Yosef a Egipto. Las palabras de Judá llegan al corazón de Yosef, él expone lo siguiente:

     “Ahora, pues, cuando vuelva yo a tu siervo mi padre, si el joven no va conmigo, como su vida está ligada a la vida de él, sucederá que cuando no vea al joven, morirá; y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor al Seol. Como tu siervo salió por fiador del joven con mi padre, diciendo: Si no te lo vuelvo a traer, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre; te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos. Porque ¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre.” (Bereshit [Génesis] 44:30-34).

Quizás la reflexión o la pérdida de dos hijos, hizo que Judá pensara en la maldad que habían hecho a Yosef, ahora es un nuevo Judá: Preocupado más por su padre que en su predilección por los hijos de Rajel, sinceramente preocupado por Benjamín, lleno de responsabilidad, dispuesto al auto sacrificio y ya no a la auto-gratificación al abandonar a un hermano. Yosef ve su cambio, acciones llenas de coraje y arrepentimiento revelan su cambio.

¿Qué sucede inmediatamente? El corazón de Yosef ya no puede más pues ha conseguido lo que quería y quizás más: Muestras palpables de Arrepentimiento completo y sincero (en hebreo Teshuvá Shelema). Leemos en la Torah lo que sucedió:

      “No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo, y clamó: Haced salir de mi presencia a todos. Y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos. Entonces se dio a llorar a gritos; y oyeron los egipcios, y oyó también la casa de Faraón. Y dijo José a sus hermanos: Yo soy Yosef; ¿vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él.” (Bereshit [Génesis] 45:1-3).

Yosef se revela a sus hermanos después de su arrepentimiento; sus hermanos se asombran al no poder creer que aquel gran soberano sobre la tierra sea, nada más y nada menos, que su hermano. Llenos de temor por las represalias que este puede tomar, ni siquiera pueden responderle.

Yosef tranquiliza a sus hermanos diciendo: “Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros un remanente sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.” (Bereshit [Génesis] 45:7).

Yosef dice a sus hermanos que a pesar que ellos habían actuado con mala voluntad, El Eterno tenía un plan en su sufrimiento: Hacer que un remanente sobre la tierra quedara y para dar vida por medio de una gran salvación.

Esto es exactamente lo que ha pasado con Yeshua El Mesías. Durante más de 2000 años Israel como nación no lo ha reconocido aun como Mesías, él ha estado dando vida a una gran cantidad de gentiles que lo han aceptado como “El Señor de la tierra”. Un remanente de Israel ha creído en él, pero como Nación aun no es aceptado oficialmente por los líderes como Mashiaj (Mesías).

El rechazo de la mayoría de Israel paradójicamente ha servido para traer vida con gran salvación a las naciones. Eso es precisamente lo que Pablo escribió a los romanos como está escrito:

      “Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos… Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles” (Romanos 11:11,25).

Los creyentes de origen gentil no deben de jactarse contra Israel porque precisamente por su rechazo del Mesías, El Eterno trajo la salvación a los gentiles retardando la manifestación de la era mesiánica en la tierra. Paralelamente, El Eterno siempre ha preservado un remanente de Israel que ha creído en Yeshua y ha estado encaminando la historia para que al final todo el pueblo judío lo acepte, tal como está escrito:

      “Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció…Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.” (Romanos 11:1-2, 5).

Las palabras de Yosef con respecto a posteridad (remanente) y traer vida mediante gran liberación, son exactamente aplicables a la obra que El Eterno ha estado haciendo entre los gentiles y en la nación de Israel.

¿Qué está esperando El Eterno para hacer que Yeshua se revele a su pueblo? Exactamente lo mismo que Yosef: está esperando el arrepentimiento y que la nación de Israel lo aclame diciendo: Bendito el que viene en nombre del Señor, tal como está escrito:

      “y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados.” (Romanos 11:26-27).

El arrepentimiento nacional de Israel siempre ha sido, es y será el prerrequisito para la redención final. Los profetas desde Moshé hasta el último de ellos han llevado el mensaje de arrepentimiento para hacer que El Eterno traiga su reino sobre la tierra. Quizás la referencia más famosa está en la Torah, específicamente en el libro de Deuteronomio (Maimonides enseñó que este texto junto a otros dos, son los lugares en la Torá de Moisés donde se habla del Rey Mesías y el reino Mesiánico). Ahí leemos:

     “Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado El Señor tu Dios, y te convirtieres a El Señor tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, entonces El Señor hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido El Señor tu Dios. Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá El Señor tu Dios, y de allá te tomará; y te hará volver El Señor tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y será tuya; y te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres. Y circuncidará El Señor tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a El Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.” (Devarim [Deuteronomio 30:1-6] énfasis añadido).

El arrepentimiento es la clave para hacer que el exilio del pueblo judío se acabe, para recoger a los esparcidos y para traer la era Mesiánica a la tierra. Es por eso que, tanto el mensaje de Yeshua, como de Juan el Bautista era el mismo: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos (La era Mesiánica) esta a las puertas” (Mateo 3:1-2)

Yeshua dijo a los líderes de Yerushalaim que no lo verían más hasta que lo aclamaran como Rey de Israel, tal como está escrito:

     “Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.” (Mateo 23:39).

El profeta Zacarías describe el momento de la manifestación del Mesías en términos de arrepentimiento nacional de una manera muy profunda, ahí leemos:

     “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a él, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito. En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido.” (Zacarías 12:10-11).

En el momento en que todas las naciones suban contra Jerusalén, el pueblo judío tendrá un arrepentimiento como nunca antes y entonces El Eterno mandará a su Mesías causando el reencuentro más esperado de la historia. Será más grande que el de Yosef y sus hermanos, será más grande que el de Rey David volviendo a Jerusalén después de lo sucedido por Absalón, cuando tuvo que abandonar el trono huyendo por el monte de los olivos (2 Samuel 15-16,19).

El Rey Mesías está esperando el arrepentimiento de Judea para manifestarse a sus hermanos y al mundo como lo que es: El Rey de los judíos. Así como Yosef espero hasta el arrepentimiento de Judá, Yeshua continua esperando al arrepentimiento completo del pueblo judío, incluso hasta en este aspecto, la vida de Yosef es una alusión mesiánica.

En nuestros días estamos siendo testigos del mayor acercamiento al Yeshua judío que se ha registrado desde el siglo primero. Este acercamiento comenzó en los siglos pasados pero lo vemos hoy con una intensidad cada vez más fuerte. Grandes rabinos que creyeron en Yeshua en los siglos pasados y continuaron siendo judíos (Yehiel Tzvi Lichtenstein “El Even Zohar”, Daniel Tzion, Ignatz Lichtenstein, etc) ya no son más extrañas e irrepetibles anomalías.

Consideremos en primer lugar al lado ortodoxo: Yosef Klausner a mitad del siglo XX, llamó a Yeshua alguien “Más judío que Hilel” en muchos aspectos (“Jesus of Nazaret”, Yosef Klausner, Mc Millan, pág. 363-374), Daniel Boyarin, el considerado “Tercer erudito judío ortodoxo más grande vivo”, ha escrito numerosos libros (“The jewish gospels” por ejemplo )con un enfoque bastante positivo hacia Yeshua. ¿Y qué decir de Pinjas Lapide, el judío ortodoxo y diplomático Israelí que aceptaba la resurrección de Yeshua como “un hecho histórico” e incluso escribió un libro sobre ello?

No solamente rabinos ortodoxos se acercan al Mesías, sino también judíos seculares y líderes del judaísmo reformista. Por ejemplo, Rabbi David Zaslow escribió en el año 2014 un libro llamado “Jesus: First century Rabbi” donde discute en términos muy positivos la enseñanza de Yeshua. Cuando discute la posibilidad de que él sea el Mesías Ben Yosef (aunque no el Mesías Ben David) y como esto ha sido considerado por ortodoxos y liberales, él menciona:

     “Rabbi Yechiel Eckstein pregunta: “¿Pueden los judíos y el judaísmo estirarse hasta el punto donde puedan afirmar que Jesús, un judío y un ser humano mortal, fue en alguna manera ‘enviado’ por Dios para traer salvación a los gentiles a través del cristianismo?” La posibilidad de que Jesús fue el Mesías hijo de José ha sido discutida por Rabbi Zalman Schachter-Shalomi y Rabbi Irving Greenberg, entre otros” (“Jesus first century Rabbi”. Rabbi David Zaslow and Joseph A Lieberman, Paraclete Press, 2014. Traducción de autor)

Un judío y de ascendencia sacerdotal, Moshé Cohen Alloro, está pidiendo hacer un nuevo juicio a Yeshua y declararlo inocente y reclamarlo como herencia del judaísmo ¡En estos precisos momentos! El menciona que un pecado que Hashem no perdona es vender por dinero al justo, extrayendo el texto del libro de Amos 2:6. Tanto Yosef como Yeshua eran justos y fueron vendidos por precio, dirá Alloro, y por ello el pueblo judío debe hacer “rectificación”. Lo que estamos viviendo es increíble y nunca antes visto dentro del pueblo judío (Para más información sobre esto ver la página de Alloro http://www.facingeachother.com/)

Algunos ya reconociendo a Yeshua como Mesías, otros como un gran rabino, otros como un profeta, otros como un profeta levantado para salvar a los gentiles, de una forma o de otra el pueblo judío se acerca cada vez más a Yeshua Ben Yosef, de igual manera que Judá “se acercó” a Yosef en esta parasha.

En los días de Yitzjak Lichtenstein, ni siquiera había un lugar en Hungría donde un judío podía creer en Yeshua y continuar siendo un fiel observante de la Torah en compañía de otros judíos creyentes. En nuestros días, tenemos congregaciones de judíos creyentes en Yeshua en muchas ciudades; dichas congregaciones en su mayoría también cuentan con muchos no judíos justos que aprenden cada vez más de las raíces de su fe.

A parte de esto, una gran cantidad de judíos y no judíos de nuestros días, tienen una opinión favorable de Yeshua en altos círculos académicos. En los principales círculos de erudición seria, la “judeidad de Jesús” se está convirtiendo en algo universalmente aceptado. Esto ha sido así desde el inicio de lo que se conoce como “The jewish Reclamation of Jesus”.

Este movimiento comenzó cuando la erudición crítica empezó a darse cuenta de algo: El trasfondo para entender y conocer a Yeshua, no es la cultura grecorromana del siglo I, II, III o IV, ni al comparar a los dichos de Yeshua con las religiones mitológicas antiguas, sino el judaísmo del primer siglo. Grandes mentes como E. P Sanders, Mark Nanos, Magnus Zetterholm y muchos más han demostrado que tanto Yeshua como Pablo deben entenderse en su contexto: El judaísmo del primer siglo.

El doble Ph.D William Lane Craig, considerado uno de los tres más grandes filósofos y apologetas cristianos contemporáneos junto a Alvin Plantinga y Norman Geisler, (Alguien dijo que si nunca has leído nada de estos tres, ¡podría considerarse que nunca has leído sobre lo mejor del cristianismo, sino solo una caricatura del mismo!) dice sobre esto:

     “Ahora, sin embargo, escasamente algún erudito piensa del mito como una categoría interpretativa importante para los evangelios. Los eruditos se dieron cuenta que la mitología pagana es simplemente el contexto interpretativo erróneo para el entendimiento de Jesús de Nazaret. Craig Evans ha llamado a este cambio de posición el “eclipse de la mitología” en la búsqueda de la vida de Jesús…algunas veces este cambio de posición es llamado “La recuperación judía de Jesús”. Dado que Jesús y sus discípulos fueron Judíos palestinianos del primer siglo, es contra ese trasfondo en el que deben ser entendidos” (William Lane Craig, “A reasonable response”, Moody Publishers, pág. 290, énfasis añadido, traducción del autor)

¡Esta no es la voz de un cristiano cualquiera! ¡Es William Lane Craig, quien hace que famosos ateos como Richard Dawkins, no quieran debatir con él por el temor a ser refutados en público de manera apabullante, como lo hizo a Peter Atkins, Hitchens y Sam Harris!

Nuestra generación está experimentando lo que Pablo llamó “vida de entre los muertos” (Romanos 11:15). Hemos visto como el estado de Israel ha sido restaurado, marcando así, un destello de la redención final. Más judíos creyendo en Yeshua y gentiles acercándose al Yeshua judío histórico. Con todo y los problemas en el camino y las malinterpretaciones debidas, la redención final avanza delante de nuestros ojos.

Nuestros días son extraordinarios, tenemos el privilegio de ver cosas que los profetas y grandes justos hubieran deseado ver, creyentes de otras generaciones hubiesen querido ver lo que vemos nosotros. Este gran privilegio requiere una gran responsabilidad, debemos de proclamar más que nunca que El Reino de los cielos, esto es la era y el reino Mesiánico, están más cerca que nunca.

Que El Eterno nos haga merecedores de ver con nuestros propios ojos la venida de aquel que dirá al pueblo judío: “Yo soy Yeshua, no os pese haberme vendido, para salvar muchas almas Dios me envió delante de vosotros, para guardaros posteridad y una gran salvación”.

¡Que sea prontamente y en nuestros días!

Shabbat Shalom!
Yitzjak

24 Oct, 2018

Parasha Miketz

Bereshit (Génesis) 41:1 – 44:17

Haftara: Zacarías 2:14 – 4:7

Resumen de la parasha:Al cabo de dos años El Faraón tiene dos sueños que lo turban grandemente, el primero es de siete vacas gordas que son devoradas por siete vacas enjutas de carne. El segundo es de siete espigas muy hermosas que son devoradas por siete espigas muy feas y marchitas. Nadie puede interpretar el sueño de Faraón, cuando esto sucede el copero se recuerda de Yosef y habla al faraón sobre él. Faraón hace salir a Yosef quien interpreta el sueño: Siete años de abundancia vendrán sobre Egipto y serán seguidos de siete años de hambre terrible. El faraón pone a Yosef sobre todo Egipto por su gran sabiduría y su conocimiento de los misterios de Hashem. Los hermanos de Yosef llegan a comprar comida, Yosef les habla ásperamente y los acusa de ser espías metiéndolos en prisión por tres días. Luego Yosef los libera con la condición que traigan al hermano menor que estaba ausente. Los hijos de Jacob vuelven a Canaán pero Ya�akov rehúsa darles a Benjamín al inicio. Después de acabarse la comida, Jacob accede a enviar a Benjamín, los hermanos llevan a Benjamín a Yosef quien organiza un banquete para ellos en donde come y bebe delante con ellos. José pone su copa en el saco de Benjamín para probar a sus hermanos y saber que harán al ver que el otro hijo de Raquel es tomado ¿Lo dejarán a su suerte en Egipto como hicieron con él?


“La exaltación de Yosef”.

Esta parasha es preciosa y nos habla a los empecinados optimistas, esas necias personas que piensan que no importa lo obscuro de la noche, siempre habrá un nuevo y brillante amanecer. En la historia de Yosef la humillación y el sufrimiento inmerecido no podrían ser peores. Sufriendo por simplemente hacer la voluntad de su padre y por informar las maldades de sus hermanos, arrojado a un pozo por sus hermanos, vendido por precio semejante a un esclavo, puesto en casa de Potifar, por retener su santidad fue encarcelado. Estando en la cárcel, interpretó un sueño y al copero se le olvido hablarle a Faraón sobre su caso. Si no supiéramos la historia y su final, y si estuviéramos en el tiempo de Yosef viendo como su vida va de calamidad en calamidad, quizás pensaríamos que le está pasando por ser tan malvado, por ser un impío y que el cielo le está dando su merecido.

O quizás pensáramos que simplemente la fatalidad de la vida se fijo en Yosef, un destino impersonal y ciego lo destino para estar sufriendo sin ninguna razón. Podríamos decir quizás como el necio: “No hay Dios” (Salmo 14:1).

Esta parasha nos habla de cómo el sufrimiento inmerecido de Yosef empieza a finalizar con su ascenso al trono de Egipto, aquel hombre que fue por decirlo así “humillado a la sumo” fue exaltado para fungir como Virrey de Egipto, solamente el faraón estaría sobre él, tal como está escrito:

“Tú estarás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú” (Bereshit [Génesis] 41:40).

Leyendo la parasha todos sabemos la historia: El faraón tuvo dos sueños que lo turban, uno de siete vacas gordas que salían pero después eran devoradas por siete vacas enjutas de carne. El otro de siete espigas buenas que brotaban pero después eran devoradas por siete espigas marchitas que salían después de ellas. Yosef interpretó los sueños como refiriéndose a un solo acontecimiento: siete años de bonanza que vendrían sobre la tierra seguidos de siete años de hambre.

El faraón quedó atónito sobre la revelación que Yosef tenía y por lo tanto mudo sus vestidos para poner lino finísimo y un anillo sobre su cuello (Génesis 41:42), hizo que la rodilla se doblará ante él (41:43) y lo puso sobre todo Egipto y su casa (41:41) a excepción de él, quien sería el único sobre Yosef (41:40)

Yosef pasó de ser el siervo (esclavo) a ser el virrey de Egipto vestido de lino fino con toda autoridad recibida de Faraón. A pesar de todo el sufrimiento, El Eterno tenía el plan para su vida: la exaltación después de la humillación, ¡Bendito sea su nombre! ¡Bendito es aquel que hace que todas las cosas nos ayuden a bien!

Algo muy similar paso con nuestro Mesías quien se humilló hasta lo sumo siendo un siervo sufriente por todos nosotros, si nosotros hubiésemos estado en sus días probablemente lo hubiéramos considerado como alguien castigado por Dios, tal como está escrito:

“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.” (Yeshayahu [Isaías] 53:4).

El profeta Isaías viendo proféticamente los sufrimientos del Mesías, lo describe con las palabras “nosotros le tuvimos por herido por Dios y abatido”. La gente común al ver su muerte, lo consideraría como un castigo de Dios dado a él por alguna maldad; sin embargo algo muy distinto estaba sucediendo como en la vida de Yosef: El Eterno estaba permitiendo su sufrimiento para después salvar a muchos.

Es decir, la humillación del Mesías fue tanta que se despojó de todos sus derechos como hijo del Eterno, como el segundo Adam, como aquel que no tenía que morir porque nunca pecó, y se hizo siervo al morir en la cruz por todos nosotros, tal como está escrito:

“se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Filipenses 2:8).

Sin embargo, su humillación tuvo un fin, tal como Yosef que fue levantado por Faraón de su humillación para ser exaltado hasta lo sumo. La exaltación del Mesías empezó con su resurrección, cuando el Eterno lo levantó con un cuerpo glorificado (correspondiente al lino fino de los vestidos de Yosef), tal como está escrito:

“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,” (Filipenses 2:9).

El profeta Isaías después de decir que el Mesías moriría por expiación por el pecado, dice:

“Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.” (Yeshayahu [Isaías] 53:11-12).

Desde ese entonces, Yeshua ha sido puesto como el Rey del mundo, para que toda rodilla se doble delante de él. El Eterno mismo lo puso en esa posición, someterse al hijo del Eterno, a su Ungido quien ha sido puesto por él, es reconocer su soberanía y traer gloria a su nombre. Es por eso que se nos dice con respecto a Yeshua:

“Para que en el nombre de Yeshua se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Yeshua El Mesías es el Señor, para gloria de Dios Padre.” (Filipenses 2:10-11).

Desde su resurrección, su exaltación ha comenzado, toda rodilla se ha comenzando a doblar delante de él. Millones de millones han venido a él, miles de miles han recibido vida eterna en su nombre, miles de miles lo reconocen hoy como la autoridad de sus vidas. Sin duda alguna, Yeshua ha sido exaltado hasta lo sumo y sigue siendo el Señor de todos nosotros. ¡Cuán gran privilegio es ser parte del cuerpo del Mesías que es su congregación!

Su humillación fue necesaria, no porque él estaba pagando algo malo que haya hecho; sino por causa de nosotros. Tal como Yosef atravesó su sufrimiento para a la postre salvar a la humanidad de hambre, Yeshua fue entregado a sufrimiento por El Eterno para salvar al mundo, tal como se dice:

“Con todo eso, El Señor quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento” (Yeshayahu [Isaías] 53:10).

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16)

Todos los días, El eterno es digno de ser loado y exaltado por el gran regalo de salvación que nos dio a través de su hijo. Haber sido declarados hijos de Dios (Juan 1:12) y haber recibido perdón de pecados y vida Eterna es el regalo más grande del cielo (Efesios 1:7).

La exaltación del Mesías será completa cuando la humanidad entera lo honre como la autoridad puesta por El Eterno sobre todo el mundo, cuando todo el mundo lo reconozca como el cordero de Elohim que quita el pecado del mundo, y como el Rey de reyes y Señor de Señores.

Yeshua ha sido puesto como el Señor del mundo y todo ha sido puesto bajo sus pies. Cuando se dice que todo fue puesto bajo sus pies, obviamente se excluye al Eterno mismo, quien puso estas cosas bajo sus pies, tal como está escrito:

“Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.” (1 Corintios 15:27-28).

Así como Yosef fue puesto sobre todo Egipto exceptuando al Faraón mismo, Yeshua fue puesto sobre toda la creación, exceptuando al Creador mismo. Yeshua reinará sobre toda la creación, exceptuando a aquel que lo resucitó y le dio toda la autoridad sobre Israel y el mundo. Eso se llevará a cabo en la era Mesiánica, donde Yeshua reinará sobre todo el mundo desde Jerusalén y todos los pueblos subirán para aprender de la palabra del Eterno, tal como se nos dice:

“Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de El Señor como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de El Señor, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Señor. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra. Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de El Señor.” (Isaías 2:2-5).

Debemos de estar sumamente alegres al haber recibido vida eterna en Yeshua HaMashiaj, el fue humillado pero también exaltado hasta lo sumo. Yosef es el mejor paralelo en la Torah para describir y ver la gloria del Mesías del Eterno. El vendrá para hacer que tengamos un cuerpo como el suyo, el cuerpo de su gloria y para que nuestra humillación también pase para siempre.

¡Que sea prontamente y en nuestros días!


Yosef= Tzafnat Paneah. Yeshua HaMashiaj = Jesucristo.
Muchas veces he oído malentendidos provenientes de algunas personas en el cristianismo y en algunos círculos que se autodenominan mesiánicos. Dichos malentendidos son algo como: “¿Pero ustedes no creen en el Señor Jesús verdad?” o también “¿Son Yeshua y Jesús la misma persona?” e incluso el disparate de “¡Yeshua y Jesús no son la misma cosa porque el ultimo es un ídolo Grecorromano!”.

Hay algo en esta parasha que puede ayudarnos para comprender esto: El suceso donde Yosef es llamado Tzafnat Paneah.

Yosef era un hebreo, un Israelita y tenía la sangre de Abraham en sus venas, su cosmovisión era totalmente hebrea. Cada vez que tenía oportunidad de hablar, decía algo como: “Es Dios el que dará respuesta propicia” o “Dios ha mostrado a Faraón”. Cuando se refirió a la tierra donde sus padres habitaban, lo hizo diciendo: “fui hurtado de la tierra de los hebreos” (Génesis 40:15). A pesar de que su familia aun moraba en la tierra de Canaán como extranjera y aun la conquista Israelita no se daba, Yosef creía en las promesas dadas a sus padres.

Su nombre era hebreo y el significado de su nombre también hebreo, el mismo que había sido dado por su madre. Sus hermanos eran hebreos y su lengua era el hebreo, incluso su aspecto era el de un hebreo.

¿Qué sucedió con él en Egipto? El Faraón mudo su nombre a un nombre Egipcio y le hizo lucir como egipcio, tal como está escrito:

“Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón.” (Génesis 41:14)

“Y llamó Faraón el nombre de José, Zafnat-panea.” (41:45).

De esta manera, sus hermanos no pudieron reconocerle cuando lo vieron después, para ellos ahí estaba Tzafnat Paneah (según algunas fuentes significa “Revelador de misterios” o incluso según otros “Salvador del mundo”), el señor de la tierra, el hombre que les hablaba ásperamente y no podían concebir la idea de que esa persona era su hermano. Su aspecto era gentil, su lenguaje era gentil (Yosef incluso puso un traductor para que no se sospechara de eso), su nombre era gentil; por lo tanto ¿debía ser un “No hebreo” verdad?

Sin embargo lo que ellos desconocían era que ese mismo hombre de apariencia egipcia era ni más ni menos que su hermano, Yosef, al que habían vendido a Egipto. Así que Yosef y Tzafnat Paneah eran una misma persona, pero con aspectos diferentes o visto de maneras distintas.

¿No es esto exactamente lo que ha pasado con Yeshua el Mesías? El mundo entero le conoce como Jesucristo, un nombre que le fue dado por sus seguidores de habla griega al ser la transliteración más cercana al hebreo (Para más información sobre los nombres “Yeshua” y “Jesús” ver el artículo que se encuentra en el link, ahí se habla del uso de “Iesous”) Significa Jesus he aqui el caballo?

Así como Yosef recibió un nombre gentil y un aspecto gentil a tal grado que sus hermanos no lo reconocieron (42:8), Yeshua recibió un nombre griego “Jesucristo” y la cristiandad tradicional lo ha hecho lucir de muchísimas maneras, todas menos como un judío. El mundo entero ha estado promocionando un Jesús que ha venido a abolir la Torah y habla cosas “ásperas” contra el pueblo judío.

Todo esto es parte del plan del Eterno, así como Yosef salvó una gran cantidad de gentiles bajo el nombre de Tzafnat Paneaj dándoles comida y obteniéndolos para el Faraón; de igual manera, Yeshua ha estado salvando muchas almas bajo el nombre “Jesucristo” y adquiriéndolos para la única autoridad sobre él: El Eterno Dios de Israel.

Por ello es totalmente nefasto, cuando ciertos sectores de poca profundidad en la escritura y en la historia, dicen que Jesús es un personaje totalmente distinto al Rabí Yeshua de Nazaret. Ambos son exactamente el mismo personaje histórico. Cuando Tácito, Plinio el Joven, Josefo, Mara Ben Serapio, y otros, hablan sobre “Jesús”, ellos se refieren al rabino que camino las calles de Judea y Galilea. Yeshua y Jesús son dos maneras para referirse a la misma persona, la primera preserva óptimamente su legado judío y nos recuerda que significa su nombre: Salvación, esa salvación que él ha estado dando desde que fue exaltado y resucitado por El Eterno.

El hecho que Yeshua haya tenido un nombre gentil y que haya gentiles que lo vean con una cosmovisión griega, sorprendentemente es parte del plan de Hashem. Ese hombre que aparentemente habla cosas ásperas contra el pueblo judío, en realidad ama a sus hermanos y en los últimos días su identidad judía empieza a ser restaurada. El se está revelando cada vez más a su pueblo, y paulatinamente, muchas cosas son entendidas por sus seguidores no judíos, al considerar sus palabras bajo un contexto judío.

El finalmente se mostrará a sus hermanos cuando todos le digan: “¡Bendito el que viene el nombre del Señor!”


Yosef y Yeshua: cualquier similitud NO es pura coincidencia II
A continuación presentamos más similitudes entre Yosef y Yeshua de Nazaret, los paralelos son increíbles y hablan poderosamente a nosotros para darnos cuenta de las grandezas de la Torah. Yeshua cumple ser el perfecto Mashiaj Ben Yosef pues su vida fue asombrosamente similar a la del patriarca. Hashem ideo ambas historias, levanto a los dos para salvar al mundo y a los hijos de Israel y por tanto trazó su historia de manera muy similar.

  • En Yosef reposaba el espíritu de Elohim para revelar misterios y hablar grandes cosas (Génesis 41:38). En Yeshua también estaba el Espíritu de YHWH tal como está escrito: “Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres, Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca” (Lucas 4:17-22).
  • El faraón dijo a Yosef que él tenía conocimiento, sabiduría e inteligencia dadas por el Espíritu del Eterno, tal como está escrito: “Y dijo Faraón: Puesto que Dios te ha hecho saber (del hebreo Da’at “conocimiento”) todo esto, no puede haber entendido (de la raíz hebrea de Binah “inteligencia”) ni sabio (Del hebreo Jojmah, sabiduría) como tú” (Génesis 41:39).
    De igual manera Yeshua, recibió el espíritu del Eterno quien le dio espíritu de sabiduría (Jojmah), inteligencia (Binah) y conocimiento (da’at), tal como está escrito: “Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el Espíritu del Señor; espíritu de sabiduría (Jojmah) y de inteligencia (Binah), espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento (Da’at) y de temor del Señor.” (Isaías 11:1-2)
  • El nombre de Yosef fue cambiado por el rey del mundo de ese entonces a un nombre gentil, Tzafnat-Paneaj (Génesis 41:45). A Yeshua también se le cambió su nombre hebreo Yeshua HaMashiaj por el nombre griego, esto es “Jesucristo”.
  • Yosef tenía 30 años cuando empezó su trabajo público (Génesis 41:46). Yeshua también tenía 30 años cuando empezó su ministerio público, tal como está escrito: “Yeshua mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años”(Lucas 3:23)
  • Yosef sació el hambre de todas las naciones (Génesis 41:57). Yeshua también ha alimentado a los gentiles durante 2000 años y lo hará en los últimos siete años de la historia en la semana 70 profetizada en Daniel 9:27.
  • Los hermanos de Yosef lo daban por muerto ya que ellos lo habían vendido a los gentiles (Génesis 42:13). La mayoría de Israelitas piensan que Yeshua murió y nada puede hacer por ellos, ignoran que Yeshua su rey está vivo salvando la vida de los gentiles.
  • Sus hermanos no reconocieron a Yosef cuando lo vieron por primera vez convertido en el Señor de la tierra (Génesis 42:8). De igual manera, los lideres de Israel no reconocieron a Yeshua como Mesías, y gran parte del pueblo judío aun no lo reconoce como su Mesías (Juan 1:11, Romanos 11:25)
  • Yosef vio el fruto de su aflicción después de todo su sufrimiento (Génesis 41:52). Yeshua también después de su humillación y su sufrimiento, vio el fruto de la aflicción de su alma, tal como está escrito: “Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.”(Isaías 53:11).

Esperemos los días en donde veremos al Mesías Ben Yosef revelarse a sus hermanos, tal como Yosef se reveló a los patriarcas. Será el momento más grande de toda la historia.

¡Bendito sea el nombre del Eterno por revelarnos estas cosas y por hacernos sus hijos por medio de ungido!

Shabbat Shalom!
Yitzjak

24 Oct, 2018

Parasha Vayeshev

Bereshit (Génesis) 37:1 – 40:23

Haftara: Amós 2:6-3:8

Resumen de la parasha:Ya’akov mora en la tierra de Canaán, Yosef informa a su padre de la mala fama de sus hermanos, Jacob ama más a Yosef puesto que lo tuvo en la vejez y le confía muchas cosas como supervisar sus ovejas; incluso le confecciona una túnica de muchos colores para distinguirlo. Yosef tiene dos sueños que enfurecen aun más a sus hermanos pues implican reverencia y sumisión ante él. Sus hermanos van a apacentar el ganado a Shejem, Yosef es enviado por Ya’akov para ver como están las cosas con el ganado y sus hermanos. Los hermanos de Yosef planean matarlo por envidia, cuando Rubén oyó esto propone meterlo a una cisterna para a la postre salvarlo de sus manos; mientras Rubén está ausente, los hermanos venden a Yosef a madianitas quienes lo llevan a Egipto. Los patriarcas llevan la túnica de Yosef con sangre de un cabrito a Ya’akov. Jacob llora amargamente a José. Juda se aparta y conoce a una mujer de la que tiene tres hijos. Sus dos primeros hijos mueren dejando en viudez a su esposa Tamar; Tamar viendo que Sela no era dado para ella por marido después de crecer (como era la costumbre para levantar descendencia al difunto) se disfraza para concebir de Juda. Juda se llega a Tamar quien tiene dos hijos: Peretz y Zeraj. Yosef llega a Egipto y a pesar de todos sus problemas El Eterno está con él guardándolo, la mujer de Potifar capitán de la guardia del Faraón, intenta dormir con él, Yosef se rehúsa y huye desnudo. La mujer de Potifar lo denuncia diciendo que intento violarla. Yosef es metido a la cárcel donde pasa algún tiempo cuando interpreta un sueño al copero y al panadero del Faraón, los sueños se cumplen y el panadero es colgado y el copero restaurado, pero este se olvida de Yosef.


“El Mashiaj Ben Yosef y el Mashiaj Ben David”

La parasha de esta semana nos narra la historia de Jacob y sus hijos; primordialmente la parasha se enfoca en dos hijos de Ya’akov, esto es Yosef y Juda. Estos dos hijos serían los que después tendrían un rol preponderante en la historia de Israel por varias razones:

  • Tendrían los derechos de primogenitura de doble porción de tierra (Yosef) y el derecho del reinado (Juda). (1 Crónicas 5:1-2)
  • Tendrían a las tribus más grandes.
  • Serían quienes proveerían reyes para los dos reinos de Israel que se dieron luego de la división después de Salomón: Roboam hijo de Salomón de la tribu de Juda, y Jeroboam hijo de Nabat de la tribu de Yosef.

La historia de Israel gira en torno a Juda y Yosef como puede verse en esta parasha. La historia de Yosef y Juda fue producto de comentarios entre los rabinos de los primeros siglos y la consideraron de trascendencia mesiánica. De esta manera nació el concepto de los dos Mesías: El Mashiaj Ben Yosef (Mesías hijo de José) y el Mashiaj Ben David (Mesías hijo de David).

¿A que nos referimos con estos títulos o mejor dicho a que se referían los sabios? Ellos veían ciertos pasajes de la escritura que hablaban del Mesías en su papel triunfador, restaurando a las doce tribus (Ezequiel 37:15-26) , instaurando una era de paz y justicia perdurable(Isaías 2:1-5, 11:1-10, Daniel 9:24) , viniendo a librar a Israel de sus enemigos (Zacarías 14:1-5, Daniel 7:21-27) , haciendo que la Torah se guarde como nunca antes y siendo el juez de Israel juzgando a las doce tribus con juicio recto(Isaías 11:1-8) , viniendo con las nubes del cielo para instaurar un reino que no sería derrotado(Daniel 7:13) .

Al mismo tiempo, ellos veían profecías, en donde se hablaba de la muerte del Mesías (Isaías 53:8-10), que el Mesías sería traspasado por sus enemigos (Zacarías 12:10), que sería despreciado por su pueblo (Isaías 53:3-4) y que vendría humildemente cabalgando sobre un pollino (Zacarías 9:9).

Como podemos imaginar, esto no podría ser más contradictorio y más que curioso en la mente de muchos, ¿cómo es que viene, en un pollino o en las nubes del cielo? ¿Es despreciado o es aclamado por el pueblo? ¿Muere o causa que Israel sea liberado?

Los rabinos dieron algunos abordajes a estas aparentes contradicciones, mencionaremos dos de ellas y profundizaremos en la segunda:

  • El Mesías vendrá en las nubes si el pueblo de Israel es digno, si no es digno vendrá en un pollino (Talmud Sanedrín 98a). 
  • Hay dos Personas que son Mesías: El Mashiaj Ben Yosef de quien está escrito: “Me mirarán a mí a quien traspasaron”(Zac. 12:10), y el Mashiaj Ben David de quien está escrito: “Tu eres mi hijo, en este día te he engendrado”(Salmos 2:7) esta postura se encuentra en el Talmud Sukah 52a.

De manera que la contradicción era explicada de dos maneras: una que tenía que ver con la integridad del pueblo a la hora de la venida del Mesías. Esto definiría si el Mesías se revelaría como Mesías sufriente o como Mesías triunfante.

Por otro lado, los jajamim también creían en dos Mesías, uno proveniente de la tribu de Yosef y uno de la Tribu de David. Según una versión de la creencia, El Mesías hijo de José vendría y lucharía contra Gog y Magog (O Roma) y moriría como un mártir tratando de libertar a su pueblo. En él se cumpliría Zacarías 12:10 donde está escrito: “Me miraran a mí a quien traspasaron”.

Las razones para la creencia en dos Mesías son varias, la principal es la búsqueda de una explicación racional a los textos que aparentemente son contradictorios. Otras pueden mencionarse tales como el hecho de las dos monarquías, que José es el símbolo de símbolos de sufrimiento inmerecido por sus hermanos en la Torah; incluso las dos mujeres de Jacob fueron vistas como alusiones a los dos Mesías, con el Mashiaj Ben Yosef muriendo prematuramente como su madre Rajel.

Por ejemplo leemos el siguiente comentario sobre el llanto de Jacob sobre Rajel al conocerla:

“O podríamos decir que Ya’akov vio que el Mesías hijo de Yosef (De los hijos de Rajel) será muerto” (Jayim V’Shalom en Yalkut Moshiaj: Vayetze, 382).

Hay numerosas referencias al Mashiaj Ben Yosef y fue una de las maneras de armonizar las escrituras que mencionábamos. Al mismo tiempo, destellos de una teoría que une las dos facetas, son vistas en la literatura rabínica.

En otra teoría un solo Mesías completa estas tareas, el Mesías es revelado, luego escondido y luego vuelto a revelar. Así como Moisés fue revelado, escondido y luego vuelto a revelar, el segundo redentor, el Mashiaj, seguirá el mismo parámetro. Leemos en el Midrash por ejemplo:

“El (Elohim) estará con el redentor final, como estuvo con el primero (Moisés) y como el primer redentor (Moisés) se reveló primero a los Israelitas y luego se escondió así hará el final redentor, se revelara a los Israelitas y luego se esconderá por un tiempo” (Midrash Rut Rabba 5:6).

“El rey Mesías se revelara a sí mismo y luego se ocultara para luego revelarse una vez más, como es dicho en el Midrash sobre Rut y en los poemas de Rabí Eliezer HaKalir”. (Rashi, comentario del Libro de Daniel)”.

Como creyentes en Yeshua, sabemos que él es el cumplimiento de ambas facetas del Mesías; él ha cumplido satisfactoriamente los aspectos relacionados a la venida del Mesías sufriente (Ben Yosef) y cumplirá, prontamente y en nuestros días, los aspectos de el Mesías triunfante cuando se manifieste para salvar a todos los que esperan en él y a su pueblo Israel de sus enemigos.

Esta postura es la única que puede explicar como un hijo de David puede venir en las nubes del cielo y ser inmortal para reinar 1000 años sobre Israel y el mundo (Esto debido a que tuvo que nacer de David, morir, resucitar y ser investido de inmortalidad. De otra manera ¿Cómo llegó un hijo inmortal de David a los cielos?). Esta postura es la única que puede incorporar satisfactoriamente ambas facetas del Mashiaj.

Para mayor información sobre las dos manifestaciones del Mashiaj ver el artículo siguiente: La venida o el regreso del mesias

Al saber que el Mashiaj Ben Yosef es una faceta del Mesías, en lugar que otro Mesías diferente, podemos sumergirnos en los comentarios de la parasha y en la tradición judía y descubrir los increíbles paralelos entre Yeshua de Nazaret y el patriarca Yosef. Los paralelos en la analogía son asombrosos en varios detalles y no pueden ser coincidencias sino poderosas alusiones al Mashiaj que Hashem dejo en su torah a través de la historia de Yosef.

En las siguientes parashot estaremos listando las principales similitudes entre Yosef y el Mashiaj y profundizaremos en algunas para comentarlas. Es increíble como El Eterno nos revela cosas en su Torah acerca de su Mashiaj. Veamos ahora algunas de esas coincidencias a continuación

Yosef y Yeshua: cualquier similitud NO es pura coincidencia

Como hemos mencionado hay múltiples similitudes en la escritura entre Yosef y Yeshua, mencionaremos en esta parasha 10 paralelos escriturales entre el patriarca Yosef y Yeshua Ben Yosef de Nazaret.

  1. Yosef era un pastor que apacentaba el rebaño en Génesis 37:2. Yeshua es el buen pastor según Juan 10:11 donde está escrito: “Yo soy el buen pastor, el buen pastor da su vida por las ovejas”. De igual manera que Ya’akov le encargó a Yosef ver a sus ovejas, El Eterno le encargó a Yeshua sus ovejas (Ezequiel 37:24).
  2. Yosef fue odiado debido a que reportaba la mala fama de sus hermanos a su padre, sus hermanos no lo toleraban por juzgar sus malas acciones (Génesis 37:2). Yeshua también fue odiado por su generación por el juicio que pronunció sobre sus malas obras, tal como está escrito: “No puede el mundo aborreceros a vosotros; mas a mí me aborrece, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.” (Yohanan [Juan] 7:7).
  3. En Génesis 37:8 está escrito, que Yosef fue odiado por sus palabras y revelaciones. Yeshua también fue odiado por sus palabras como está escrito:“Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre. Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su Torah: Sin causa me aborrecieron.”(Juan 15:22-25)
  4. En Génesis 37:11 está escrito a cerca de Yosef: “Y sus hermanos le tenían envidia”. En Mateo 27:18 está escrito de Yeshua: “Porque sabía (Pilato) que por envidia le habían entregado.”
  5. Yosef fue enviado por su padre a los hijos de Israel. Este fue, a pesar que sabía que esto implicaría rechazo y sufrimiento (Génesis 37:13b). Yeshua fue enviado por su padre a los hijos de Israel a pesar de que sería despreciado por los líderes del pueblo, sus hermanos (Isaías 53:3)
  6. De Yosef está escrito lo siguiente: “Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle.” (Génesis 37:18). También Yeshua fue víctima de un complot tal como está escrito: “y tuvieron consejo para prender con engaño a Yeshua, y matarle”(Mateo 26:4)
  7. Justamente después de haber tirado a Yosef a dentro de un pozo los hijos de Ya’akov “se sentaron a comer pan;” (Génesis 37:25). Luego de haber entregado a Yeshua para morir, Caifás y compañía también comieron pan y vino en la cena de Pesaj, tal como está escrito en Yohanan [Juan] 18:28.
  8. Un hombre llamado Yehuda fue el autor intelectual de la venta de ambos. En el caso de Yosef, fue Yehuda el patriarca (Génesis 37:26-27), en el caso de Yeshua, fue Yehuda Iscariote (Mateo 26:14-16).
  9. Ambos fueron vendidos por piezas de plata. Yosef por 20 piezas de plata y Yeshua por 30 piezas de plata, tal como está escrito:
    “Y lo vendieron a los Ishmaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto” (Génesis 37:28).
    “Y dijo ¿Qué queréis darme para qué yo os lo entregue? Y ellos le fijaron treinta piezas de plata” (Mateo 26:15).
  10. Ambos fueron entregados por sus hermanos a gentiles. Yosef a Madianitas y Yeshua a los romanos.

Estas son las primeras 10 similitudes que encontramos entre Yosef y Yeshua en la escritura; si consideramos la tradición judía y escritos judíos de los primeros siglos se harían más. Por ejemplo, un libro antiguo llamado “El testamento de los doce patriarcas” menciona que Yosef estuvo en el pozo por tres días (Testamento de Zabulón 4:4), ahí leemos: “Pasó José en la cisterna tres días con sus noches, y lo vendieron así, hambriento”.

Claramente esto es sumamente improbable, pero no deja de ser curioso como un texto de herencia esenia, que se escribió en el siglo I antes de nuestra era, menciona que Yosef estuvo en una superficie vacía (pozo) después de que sus hermanos hicieron un complot contra él, por tres días y sus noches.

De manera similar, Yeshua fue puesto por tres días en una tumba nueva después del complot para matarlo. La leyenda de los tres días que Yosef pasó en el pozo, probablemente era conocida por muchos judíos del tiempo de Yeshua.

Otra referencia rabínica curiosa es la relación entre la palabra “Passim” (multicolor) y “Payis” (sorteo) que se escriben casi igual en hebreo. Al ver esta relación, el Midrash dice:

“Es llamada multicolor (passim) porque ellos echaron suertes sobre ella, para ver quién debería llevarla a su padre. El sorteo cayo a Juda” (Bereshit Raba 84:8).

De igual manera, la túnica de Yeshua fue objeto de un sorteo después del complot para matarlo, como vemos a parte de las referencias escriturales hay cosas bastante llamativas en la literatura rabínica y sus comentarios. ¡Cuán increíblemente igual es la historia de Yosef y Yeshua! ¡A pesar de que estaba vivo, sus hermanos inventaron una historia para hacer creer a Israel y Benjamín que estaba muerto! ¿No es esto lo mismo que se hizo con Yeshua cuando se dijo que sus discípulos habían robado su cuerpo?

Podríamos seguir citando más y más paralelos entre Yosef y Yeshua, creemos que por esta parasha hemos citado abundantes similitudes entre los dos y la conclusión es obvia: Yeshua cumple los requisitos para ser Mashiaj Ben Yosef desde el punto de vista de sufrir por sus hermanos, y no solo eso, también cumple ser una analogía asombrosa con Yosef.

Todas estas similitudes no pueden ser una coincidencia accidental. Son mejor explicadas si creemos que una misma mente las causó con el mismo objetivo: Salvar vidas y preservar a israelitas y gentiles. Yosef fue el medio de salvación física de aquel momento. Yeshua, el Mashiaj Ben Yosef es nuestro medio de Salvación. Todo aquel que en él crea no será avergonzado, pues habrá creído en el santo Ungido del Eterno quien dio su vida en expiación por nosotros.

Yeshua vino para que tuviéramos vida en abundancia, y murió por nosotros con el más profundo amor para librarnos de las consecuencias eternas de nuestras malas acciones, y para darle sentido a nuestra vida, el vino a buscar lo que estaba descarriado, tal como está escrito:

“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.” (Lucas 19:10).

“Al oír esto Yeshua, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Bondad quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.” (Mateo 9:12-13).

“Porque el Mesías, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Mesías murió por nosotros.” (Romanos 5:6-8).

“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Yeshua El Mesías,” (Romanos 3:23-24).

Si aun estas perdido en el afán de tu vida, en tus pecados, en tu inseguridad, en tu vana manera de vivir, El Eterno puede darte un propósito tanto terrenal como eterno; El solo está esperando a que le entregues tu corazón y te arrepientas de tus malas obras. El ya preparó la fuente de perdón cuando el justo de justos, El Mesías sufriente, dio la vida por cada uno de nosotros. ¡No esperes más para rendirle tu vida!

Bendito sea su nombre por ese regalo tan grande e inmerecido.

Shabbat Shalom!
Yitzjak

24 Oct, 2018

Parasha Vayishlaj

Haftara: Obadia (Abdías) 1:1 – 21


Resumen de la parasha:Jacob envía mensajeros a Esav para tratar de informarle sobre su estadía en la casa de Laban, los mensajeros retornan diciendo que Esav viene con 400 hombres con él para encontrarlo, Jacob le teme y ora al Eterno apelando a sus promesas, divide el campamento en dos y envía ofrendas a Esav para poder apaciguar la posible ira existente en él. Jacob lucha con un varón hasta que raya el alba, el varón le da en el encaje y el muslo de Ya’akov se descoyunta, Jacob no suelta al varón hasta que lo bendice con un cambio de nombre, su nuevo nombre y el de su descendencia sería “Israel”. Por esta razón los hijos de Israel no comen el nervio ciático en remembranza de esto, Esav se encuentra con Jacob y se reconcilian satisfactoriamente, Esav vuelve al monte Seir (significa Velludo) mientras que Ya’akov mora en Sukot. Dina sale a ver a las hijas de Canaán y es amancillada por Shejem hijo de Hamor, este la pide como mujer, Los hijos de Israel acceden siempre y cuando los hombres de Shejem sean circuncidados; al tercer día de la circuncisión Shimeon y Levi irrumpen en Shejem matando a todo varón y son duramente reprendidos por Ya’akov. Jacob vuelve a Bet El a cumplir el voto que había hecho cuando huía de Esav, Jacob recibe la bendición directamente del Eterno diciendo que se llamará su nombre Israel. Rajel muere en camino a Belén dando a luz a Benyamin y también Isaac, padre de Jacob y Esav muere a los 180 años.


“Edom y su historia: cumplimiento profético asombroso”.

Esta parasha narra como Ya’akov y Esav se reconcilian después de que el padre del pueblo judío huyera de Esav luego de suplantarlo para obtener la primogenitura. Jacob hace muchas cosas para disuadir el enojo de Esav e incluso le da muchos obsequios y dice que tome de él “la bendición” (en el texto hebreo original) que le otorga.

Esav acepta finalmente el regalo luego de abrazar y besar a Ya’akov. Hay algo muy curioso en la Parasha en el texto hebreo, la palabra “y lo beso” (En hebreo “Vayiskehu”), tiene puntos arriba de cada una de sus letras. Este dato singular fue producto de debate entre los sabios del pueblo judío.

Por ejemplo, Rab Shimon Bar Yojai dice que lo que significan los puntos o la intención de Moisés al escribirlos es para enfatizar que Esav odiaba a Jacob; pero que en ese momento él fue completamente sincero. Sin embargo, otros rabinos creían que lo que significaban era específicamente lo contrario: Que Esav besó hipócritamente a Jacob y que su reconciliación no fue de todo corazón y por lo tanto no duradera.

Rashi comenta de esto: “Esta palabra está señalada por puntos en el texto hebreo. Sobre el significado de estos puntos hay una diferencia de opinión en una baraita del comentario midrashico Sifre. Hay quienes interpretaron esta puntuación como indicio de que Esav no lo besó de todo corazón. Pero Rabí Shimon Bar Yojai dijo: Es un hecho que Esav odiaba a Ya’akov, pero en este momento se compadeció y lo besó de todo corazón”. (Rashi sobre Bereshit 33:4)

Independientemente de la razón de los puntos es conocido que la historia de Israel y Edom refleja grandemente que la reconciliación no fue duradera. Si Esav dejo de odiar a Ya’akov sinceramente sin albergar rencor, por lo menos sus descendientes continuaron con su primer odio. Cuando los hijos de Israel quisieron pasar por su territorio rehusaron abrirles camino por su territorio amenazando con salir armados (20:14-21).

El Salmo 137 menciona a los hijos de Edom celebrando la caída de Jerusalén, como está escrito:

“Oh Eterno, recuerda contra los hijos de Edom el día de Jerusalén, Cuando decían: Arrasadla, arrasadla Hasta los cimientos.”(Salmo 137:7).

Podríamos citar ejemplo tras ejemplo de animosidad, enemistad, soberbia y envidia de los hijos de Esav contra el pueblo judío y como Israel respondía contra ellos militarmente. De hecho la Haftara (sección de los profetas leída en las sinagogas cada semana) de esta semana es todos los 21 versículos del libro de Abdías, el cual es una profecía sobre la total destrucción de Edom. Es mi intención en esta ocasión dar un repaso de cómo las profecías bíblicas se cumplieron asombrosamente en torno a Edom y son un ejemplo de algo único y poderoso en la biblia, es lo que llamamos “Profecía predictiva especifica”.

Profecía predictiva especifica.
Lo más impresionante de la profecía bíblica es que es “predictiva específicamente”. ¿A que nos referimos con este término? Es para que entendamos que la biblia predice acontecimientos, con detalles específicos y con cumplimientos precisos. Esto a diferencia de todos los otros seudo profetas que han surgido aquí y allá a lo largo de los siglos. Un ejemplo son las tristemente populares profecías de Miguel de Notredame, conocido como Nostradamus.

Las alegadas profecías de Nostradamus son tan vagas, oscuras y confusas que no son más que oráculos especulativos que podrían cumplirse virtualmente en cualquier persona. Un ejemplo de esto puede verse en la “profecía” que dice: “Para mantener la gran capa atribulada, los rojos marcharan a aclararla, una familia casi arruinada por la muerte, los rojos rojos, destronaron al rojo”

Y aun la otra dice: “El león joven vencerá al viejo, en el campo de batalla en un único combate el brotará sus ojos en una caja de oro, dos flotas en una, luego el morirá, una cruel muerte”.

¿Se entienden las “profecías”? Obviamente que los dichos de Nostradamus podrían cumplirse en cualquier persona. Para la segunda profecía solo necesita un hombre viejo y uno joven que lo venza y que después muera cruelmente ¡Cualquiera podría ser el cumplimiento de esa profecía!

Las profecías del Tanaj son completamente diferentes, establecen lugares de cumplimiento, circunstancias de cumplimiento y hasta ¡Nombres del cumplimiento! Es humanamente imposible conocer certeramente el futuro cercano y más aun el lejano; sin embargo los profetas de Israel hablan con propiedad del futuro y podemos mirar asombrados el cumplimiento de sus palabras.

En esta ocasión veremos el cumplimiento específico de las profecías de los profetas hebreos contra Edom y sus ciudades.

Edom: Desolación perpetua.

Edom fue la nación de los descendientes de Esav registrada en la escritura. Mientras que algunos descendientes de Esaú no necesariamente eran de nacionalidad Idumea, si todos los edomitas originales eran descendientes de Esav. Muchas profecías se escribieron contra Edom, la poderosa nación enemiga de Israel. Yermiyahu (Jeremías), Yeshayahu (Isaías), Yejezquel (Ezequiel), Obadia (Abdías) entre otros, profetizaron contra Edom y su soberbia.

La ciudad de Petra (Capital de Edom en hebreo “Sela”) estaba literalmente construida sobre una montaña rocosa de color rojo. Prácticamente inexpugnable, únicamente había una larga y extraña entrada donde no se podía entrar en masa sino poco a poco. De ahí, un pequeño grupo de soldados edomitas podían acabar con un ejército más grande que quisiera tomar la ciudad.

Obadiah dijo de la soberbia de Edom y su confianza en su ciudad: “La soberbia de tu corazón te sedujo, porque habitas en las rocas escarpadas (hendiduras de las peñas) en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribara a tierra?” (Obadia 3).

Petra era inexpugnable para los edomitas, desde la perspectiva humana del mundo antiguo era imposible capturar a Petra. A parte de ello, Petra era una ciudad de importante comercio en la región, los árabes compraban especias e incienso en ese lugar.

¿Qué profetizaron los Neviim (profetas) de las escrituras hebreas acerca de Edom y Petra? ¿Se cumplió? ¿Dan detalles específicos de su destrucción? Examinemos la situación inmediatamente.

1. Edom tendría una historia sangrienta por su mala voluntad.

Ezequiel dijo contra Edom: “Por tanto vivo yo dice YHWH: te destinaré para sangre, y la sangre te perseguirá; por cuanto no aborreciste la sangre, la sangre te perseguirá” (Ezequiel 35:6).

Yeshayahu habló también diciendo: “Llena está de sangre la espada de YHWH, engrasada está de grosura, de sangre de corderos y de machos cabríos, de riñones de carnero; porque YHWH tiene un sacrificio en Bosra, y una gran matanza en Edom” (Isaías 34:6).

Tanto Yejezquel como Yeshayahu profetizan una gran matanza en Edom. El cumplimiento de esta profecía está claramente atestiguado por la historia. Los asirios invadieron a Edom y fueron sus esclavos. Los nabateos la saquearon y los expulsaron cerca del siglo VI A.M. Los romanos también irrumpieron contra los edomitas, la historia de Petra estuvo cargada con sangre a lo largo de los tiempos hasta su destrucción final. La primera parte considerada de la profecía tiene un cumplimiento fuertemente respaldado.

Consideremos a los otros aspectos más asombrosos de la profecía bíblica contra Edom.

2. El Pueblo judío sería instrumento de Dios para castigar a Edom.

Ezequiel en otro lugar de su libro registra la siguiente profecía: “Y pondré mi venganza contra Edom en manos de mi pueblo Israel, y harán en Edom según mi enojo y conforme a mi ira; y conocerán mi venganza, dice YHWH Adonay” (Ezequiel 23:14)

Para el tiempo de esta profecía (606-592 AEC), Israel estaba cautivo en Babilonia y Edom era un reino poderoso aun. Ninguna profecía parecería tan ridícula humanamente hablando. Imaginémonos: Ezequiel, un judío cautivo en Babilonia indica que ¡Su cautivo pueblo hará estragos en el reino de Edom!

Pero el poder del Dios de Israel se manifiesta claramente al considerar el cumplimiento histórico de esta profecía. Esta profecía tuvo su cumplimiento cuando Juan Hircano y Judas Macabeo (siglo 2 antes de nuestra era) hicieron estragos a los edomitas. Millares de Edomitas murieron y fueron incluso sometidos a la circuncisión por Hircano (Flavio Josefo Antigüedades 13:9:1). Judas Macabeo mató incluso a cuarenta mil Edomitas según algunos historiadores. ¡Cuán certera la profecía de Ezequiel en su cumplimiento a pesar de su aparente imposibilidad!

Pero aun faltan más detalles interesantes acerca de Edom y Petra. El que viene es el testimonio más increíble acerca de Petra y la profecía bíblica.

3. Edom sería asolado y nunca más sería habitado

Yeshayahu dijo acerca de Edom y su ciudad Bosra: “No se apagaría de noche ni de día, perpetuamente subirá su humo; de generación en generación será asolada, nunca jamás pasará nadie por ella” (Isaías 34:10).

Yermiyahu también apuntó: “Y se convertirá Edom en desolación; todo aquel que pasare en ella se asombrará, y se burlará de todas sus calamidades. Como sucedió en la destrucción de Sedom (Sodoma) y Amorra (Gomorra) y de sus ciudades vecinas, dice YHWH, así no morará allí nadie, ni la habitaría hijo de hombre”. (Yermiyahu 49:18).

Desde el sitio del emperador romano Vespasiano en el año 70. Los edomitas desaparecieron de las páginas de la historia. Al día de hoy Petra es una ciudad completamente asolada y desierta, incluso, sus registros se perdieron hasta el año 1812 cuando el suizo Burckhardt la redescubrió. Petra ahora es un manto de ruinas asombrosas y espantosas donde nadie tiene el valor de levantar una ciudad de nuevo. Los visitantes se asombran al ver, hasta este mismo día, la infraestructura de Petra unida a su soledad. La poderosa ciudad que en su soberbia decía: “¿Quién me derribará a tierra?”(Obadia 3) tuvo un final trágico y sus montes, en palabras de Malaquías tuvieron el siguiente destino: “A Esaú aborrecí, y convertí sus montes en desolación y abandone su heredad para los chacales del desierto” (Malaquías 1:3).

¿Quién habría imaginado en tiempos de Ezequiel, que 2,500 años después, los hijos de Israel habitarían Judea, mientras que ningún edomita existiría en Petra? La palabra del Tanaj prueba ser verídica nuevamente. Edom no fue reconstruida nunca más. La vista de Petra es terrorífica por la multitud de fieras que habitaban sus ruinas, incluso esto fue predicho como veremos a continuación.

4. Animales salvajes serían los “nuevos moradores” de Edom.

Yeshayahu escribió: “Las fieras del desierto se encontrarán con las hienas, y la cabra salvaje gritará a su compañero; la lechuza también tendrá allí morada, y hallará para sí reposo. Allí anidara el búho, pondrás sus huevos, y sacará sus pollos, y los juntará debajo de sus alas; también se juntarán allí buitres” (Yeshayahu [Isaías 34:14-15]).

El cuadro descrito por Isaías es terrorífico. Los animales mencionados no son los que una familia normal gustaría tener por mascota. Sencillamente el futuro descrito por Edom es absolutamente funesto ¿Se cumplió esta parte de la profecía? Absolutamente sí. Sobre Edom se oye constantemente un chillido muy molesto de águilas, halcones y búhos que vuelan a menudo sobre el territorio de Edom.

A menudo, una gran cantidad de lagartos y culebras frecuentan la zona y la hacen inhabitable. Voljey relata que los árabes evitan las ruinas por el abundante número de escorpiones que inundan la zona. Otros relatos dicen ¡Que es posible encontrar dos escorpiones debajo de una misma piedra! La cantidad de animales salvajes llevarían a Burckhardt a expresar: “No conocía el miedo hasta que llegue cerca de petra”. ¡Estas fueron las palabras de uno de los viajeros más valientes!

El increíble cumplimiento de la profecía de Ezequiel, Isaías, Abdías, Jeremías y otros, sobre Petra, es otra importante pieza de evidencia a favor de la biblia (Tanaj).

La profecía bíblica es especifica y admite ser probada en su veracidad, si Edom fuera un reino con su capital Petra al día de hoy, sin desolación después de su destrucción en el siglo I, la biblia sería falsa, pero ahí lo tenemos 2500 años después de Ezequiel, Petra es un montón de ruinas y Jerusalén es edificada cada día más; ¡Cuan increíblemente fiel es la palabra del Eterno y su cumplimiento!

La profecía sobre Petra, constituye una roca (Petra) firme para basar la fe en los profetas del Tanaj. ¿Qué esperamos para dejar que su palabra permee nuestras vidas?

Shabbat Shalom!
Yitzjak

24 Oct, 2018

Parasha Vayetze

Bereshit (Génesis) 28:10 – 32:2

Haftara: Hoshea (Oseas) 12:13 – 14:10


Resumen de la parasha:Jacob huye de Beersheva rumbo a Harán pero acampa en Luz, ahí tiene un sueño donde ve ángeles subir y bajar por una escalera y al Eterno sobre ella. El Eterno le promete seguridad en su travesía por la casa de Laban. Jacob se levanta y hace un voto con El Eterno y llama al lugar “Bet-El”, que significa “Casa de Dios”. Jacob llega donde Laban y pide por mujer a Rajel su hija menor; este último acepta el trato a cambio de siete años de trabajo de Jacob. Los siete años pasan, pero Laban engaña a Jacob dando encubiertamente a Lea en lugar de Rajel. Jacob debe trabajar otros siete años por Rajel. Hay lucha entre Rajel y Lea por el amor y cariño de Ya’akov y su lucha se ve reflejada en los nombres de los patriarcas. Jacob trabaja por su propia ganancia imponiéndose un salario, mismo que Laban cambia diez veces. Jacob huye de Laban y este lo alcanza en Galaad y ahí hacen un pacto de Paz. Jacob regresa a Canaán y observa ángeles de Elohim en el lugar y lo llama “Mahanaim” (Campamentos).


“Mis caminos no son tus caminos”.

“Y concibió Lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ha mirado El Eterno mi necesidad de un hijo y como yo lo amo más que a mi vida.”, “Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: mi alma está unida a El Eterno, él ha sido tan bueno conmigo que no puedo vivir sin él; por tanto, llamó su nombre Leví.” , “Y dijo Raquel: He luchado la buena batalla de la fe, he contendido, y he vencido. Y llamó su nombre Neftalí.”, “Y dijo Lea: Dios me ha dado mi recompensa, por cuanto mi esperanza en El nunca decayó; por eso llamó su nombre Isacar.”

No te preocupes, no tienes una versión de biblia incorrecta, tampoco yo pretendo haber encontrado un manuscrito más fidedigno de Génesis; esos versos que has leído en el primer párrafo no son los que en realidad están en la escritura. Quizás las razones para los nombres de los patriarcas suenan más “espirituales” o “elevadas” en la versión “retocada” de los versos; quizás hasta pienses que así hubiera sido mejor. Quizás hubiese sido lo ideal que los nombres de los patriarcas, hayan tenido origen en grandes conceptos espirituales, filosóficos y teológicos y no ¡en una lucha ardiente y continua por un Marido casado con dos hermanas para ver quién era su favorita!

Piénsalo detenidamente: Los nombres de los 12 padres del pueblo elegido de Elohim (Dios) originados en una disputa por una poligamia desafortunada producto del engaño, ¡Algo seguramente menos que ideal! Veamos los versos en la escritura:

“Y concibió Lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Reuben, porque dijo: Ha mirado (Heb. ra’ah) El Eterno mi aflicción; ahora, por tanto, me amará mi marido” (Bereshit [Génesis] 29:32).

“Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá (Heb. Yilaveh) mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos; por tanto, llamó su nombre Leví” (Bereshit [Génesis] 29:34).

“Y dijo Raquel: Con luchas (Heb. Naftuli) de Elohim he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Neftalí” (Bereshit [Génesis] 30:8).

“Y dijo Lea: Elohim me ha dado mi recompensa (Heb. Sejari), por cuanto di mi sierva a mi marido; por eso llama su nombre Isacar” (Bereshit [Génesis] 30:18).

Todo producto de una lucha entre dos hermanas que se disputaban a un marido que huía de su hermano por haberlo suplantado, ¡Que locura! ¿En realidad estamos leyendo a la historia del pueblo elegido por el Creador del universo? La increíble respuesta: Si, así es.

La historia de la lucha por Ya’akov que sostuvieron las matriarcas, nos enseña muchas verdades espirituales aunque suene extraño. En primer lugar nos habla de la increíble sinceridad de los escritores bíblicos, los escritores de la biblia no estaban interesados en fabricar una historia para hacer lucir bien su relato. La biblia tiene ese toque de sinceridad único que es señal de confiabilidad y de veracidad. Ahí lo tienen: los patriarcas mintiendo, suplantando, tomando dos hermanas como mujeres, las matriarcas disputándose a Jacob, Juda y Tamar, David y su pecado de Asesinato y adulterio, Salomón y su idolatría, Lot y su incesto, El Rey Acaz ,el episodio del becerro de oro, etc… Una cosa es segura: Si los judíos hicieron un complot para conquistar al mundo, tratando de lucir como el mejor de los pueblos para ser aceptados como el pueblo elegido, fracasaron miserablemente.

La biblia dice las cosas tal como son, sin favoritismos, sin preferencias, tiene el sello de lo veraz que tanto hace falta en las leyendas de los otros pueblos sobre sus héroes. Esta es una de las muchas cosas que hace a la biblia digna de confianza.

En segundo lugar, la parasha nos enseña sobre la inmensa fidelidad de Hashem, su increíble soberanía y su pre-conocimiento absoluto. No importa lo que pase: Hashem puede actuar incluso a pesar de nuestras falencias, su fidelidad hace que el desee siempre cumplir sus promesas, su soberanía y conocimiento anticipado hacen que pueda siempre cumplir sus promesas.

No hay nada que escape del conocimiento y previsión del Eterno, el sabe lo que acontecerá dentro de 10 años hoy mismo, el no está dentro del tiempo y por lo tanto no está limitado por él. A menudo surge la pregunta: “¿Por qué entonces no actúa impidiendo que hagamos la mala decisión? Por una simple razón: Su soberanía y pre-conocimiento no anulan nuestro libre albedrío. El ha decidido soberanamente crear creaturas morales libres y por tanto, nos deja tomar nuestras decisiones y cosechar nuestras consecuencias. Los sabios del talmud enseñaron esto en la conocida máxima:

“Todo está en las manos del Cielo excepto el temor al cielo”. (Berajot 33b)

En otras palabras, El Eterno ha decidido soberna e incondicionalmente crear personas con libre albedrío y no interfiere con sus decisiones a pesar que vayan en contra de su voluntad. El libre albedrío es uno de los máximos dones de Dios a la humanidad: Sin libre albedrío nadie sería bueno (tampoco malo claro está) pues únicamente habrían títeres pre-programados para hacer su voluntad sin nada de meritorio.

Más aun, sin libre albedrío el máximo de todos los bienes no existiría: Amor. Para que el amor exista debe de ser libremente ejercitado, amor forzado es una contradicción de términos. Si El Eterno nos forzara a amarle, estaría haciendo una especie de “violación espiritual” con todos nosotros. Para que el genuino amor exista debe de haber libertad para decidir amar o no amar. únicamente el libre albedrío hace posible el mayor de todos los bienes para una criatura moral: Amar libremente a Dios, y gozar de su presencia, poder, bondad y deleitarse en su ser, que es el bien inconmensurable.

Ciertamente algunos utilizan su libre albedrío para desobedecer al Eterno y no seguir su voluntad; sin embargo, el no crear este maravilloso mundo únicamente por causa de aquellos que desean y quieren condenarse y alejarse del Eterno, sería darles a los malvados lo que C S Lewis ha llamado: “El veto de la felicidad de todos los demás”.

Es debido a esto que todos los teólogos judíos y cristianos están de acuerdo en algo: A pesar que este no es el mejor de todos los mundos, es la mejor manera de llegar al mejor de los mundos, esto es, un mundo de felicidad y dicha eterna en la presencia de Dios después de haber elegido libremente en este mundo transitorio.

Ahora ¿Cómo hace El Eterno para asegurar que el propósito final de esta creación sea llevada a cabo sin anular el libre albedrío de sus criaturas? Esto lo hace por medio de su gran poder y pre-conocimiento. El sabe todas las cosas y conoce como cada uno usará su libre voluntad y posee un poder ilimitado para llevar a cabo todas las cosas que son lógicamente posibles. Por lo tanto, El conduce el mundo y maneja las condiciones para que su propósito para toda la humanidad avance sin anular la libre voluntad de sus criaturas. ¡Oh profundidad de su sabiduría! ¿Cómo no hemos de alabarle y decir junto a Pablo: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!” (Romanos 11:33)?

Esta es nuestra confianza: Tenemos un Elohim fiel y soberano a un punto que nada escapa de sus manos ¡Bendito sea su nombre por siempre! El puede hacer que el pueblo elegido, la nación sacerdotal, la simiente de Abraham salga de una pelea marital; El puede hacer que el templo venga de Salomón quien proviene de la relación entre David y Betsabé; El puede hacer que de Lot y su incesto venga Moab, de este Rut y de esta ni más ni menos que… ¡¡¡EL REY MESIAS!!! Esto en ninguna manera quiere decir que no somos responsables de nuestros actos porque EL, en su sabiduría, lo condujo para bien. Pablo dice:

“¿Por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirman que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes?” (Romanos 3:8).

Es maravilloso ver como Elohim puede transformar mi desastre en orden y para que sirva para sus propósitos. Nada de lo que hacemos toma por sorpresa al Eterno, el Rey David dice:

“Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Señor, tú ya sabes toda” (Tehilim [Salmos] 139:4).

¿Has sentido que muchas veces tu vida es “Menos que ideal”? ¿Has sentido que tu familia es un desastre? ¿Suspiras en ocasiones por ser mejor? ¿Te preguntas si el propósito del Eterno se cumplirá en tu vida? ¿Crees que finalmente su reino se establecerá a pesar de todas las limitaciones de sus hijos? ¿Consideras que tu vida no refleja lo que debería de ser? Si tus respuestas son sí, hay muy buenas noticias para ti.

La primera noticia es que tienes un profundo deseo de mejorar cada día y ser un mejor hijo de Elohim. El ha puesto ese deseo en ti, y es bueno saber que consideras que debes de perfeccionarte hasta el día de la redención final (Filipenses 1:4-5).

La segunda es que Hashem suele cumplir su propósito por medio de humanos con deseos ardientes de servirle pero con tropiezos y fallas. Lo ha hecho antes, lo hace ahora y lo hará siempre. Su amor es tan profundo que a pesar que el desastre esté a nuestro alrededor, El está aquí para arreglarlo. Su amor es tan grande que podemos descansar en su fidelidad puesto que“Si fuésemos infieles; El permanece fiel; El no puede negarse a sí mismo” (2 Timoteo 2:13).

El profeta Isaías nos dice: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos dijo El Eterno. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaías 55:8-9).

Si el éxito final de esta creación y su restauración dependieran de nosotros, tendríamos razones para estar ansiosos y preocupados. Si seres falibles son la base de la rectificación del mundo, la tierra está perdida. Gracias al Eterno podemos estar seguros que al final, su propósito se cumplirá a pesar de todas nuestras fallas, EL CUMPLIRA SUS PROMESAS.

Es por ello que podemos esperar confiadamente en su salvación y reposar en El, es por ello que estamos seguros que mandará al Mesías prontamente; sus profecías cumplidas anunciadas ayer, nos aseguran que las que aún faltan sucederán tal como está decretado.

Así que si tu vida luce como la contienda de Rajel y Lea, recuerda que no estás solo: Muchos hombres de Elohim tuvieron la misma situación y al mismo Doctor que curaba sus vidas.

Shabbat Shalom!
Yitzjak

20 Oct, 2018

Nuestros estatutos

Creemos con perfecta fe que el Creador, Bendito sea su nombre, existe y dirige todo lo que existe. (Bereshit [Génesis] 1:1, Yeshayahu [Isaías] 45:18, Daniel 4:17,35)

Creemos con perfecta fe que el Creador es único y uno. (Devarim [Deuteronomio] 6:4; 4:39, 1ª Corintios 8:6)

Creemos con perfecta fe que el Creador no es corpóreo ni tiene aspecto corporal. (Yeshayahu [Isaías] 40:18, Yohanan [Juan] 4:24)

Creemos con perfecta fe que el Creador antecedió a todos los seres incluso a los primeros. (Yeshayahu [Isaías] 43:10-13, Tehilim [Salmos] 90:2)

Creemos con perfecta fe que el Creador es el único ser digno de suprema adoración. (Shemot [Exodo] 20:1-3, Tehilim [Salmos] 66:1-4, Mattityahu [Mateo] 6:9)

Creemos con perfecta fe que el Creador conoce los pensamientos de los seres humanos. (Shemot [Exodo] 3:19Yirmeyahu [Jeremías] 17:10, Mishle [Proverbios] 24:12)

Creemos con perfecta fe que la Profecía de Nuestro Maestro Moshe (Moisés) es verdadera. (Shemot [Exodo] 19:9, Devarim [Deuteronomio]34:10)

Creemos con perfecta fe que Moshé fue el más grande de todos los profetas, hasta Yeshua. (Devarim [Deuteronomio]34:10, Hebreos 3:1-6)

Creemos con perfecta fe que la Torah fue entregada del Cielo. (Shemot [Exodo] 19:9, Hechos 7:37-38)

Creemos con perfecta fe que la Torah nunca cambiara. (Devarim [Deuteronomio] 4:2, Mattityahu [Mateo] 5:17)

Creemos con perfecta fe que el Creador castiga a los malvados y otorga buena recompensa a los justos. (Proverbios 3:33, 10:16, 13:21)

Creemos con perfecta fe que Yeshua es el Mesías, prontamente volverá, y aunque tarde esperamos su venida cada día.

Creemos con perfecta fe que habrá una resurrección de los muertos. (Daniel 12:3, Hechos 24:15, 1 Corintios 15:12-21)

Creemos que las escrituras inspiradas por el creador son: La Torah de Moshe, Los profetas, los escritos y el Brit Hadasha, conocido por los no judíos como nuevo testamento.

Creemos que el hombre Histórico llamado Yeshua Ben Yosef es el Mesías, tanto Mashiaj Ben Yosef , Un Mesías que sufre por los pecados de Israel y el Mundo,(Isaías 53:3-12, Zacarías 9:9)como Mashiaj Ben David (Daniel 7:13, Zacarías 12:10)

Creemos que somos justificados por la Emunah (fe) en el Sacrificio de Yeshua Ben Yosef, el siervo sufriente, quien obtuvo eterna salvación y redención para los que esperan El (Romanos 8:38-39; Hebreos 10:14)

Creemos que la observancia de la torah y buenas acciones (obras de justicia) son el resultado de la salvación efectuada por la sangre de Yeshua por medio de la regeneración (cambiar la naturaleza del hombre escribiendo la tora en su corazón [Jeremías 31:31-34]) y no son la condición de la salvación. La tora debe de ser guardado no para ser salvos sino porque somos salvos, y queremos obedecer a YHWH y a sus mandamientos por el amor que nos tuvo y su inmensa bondad, entendiendo que sus mandamientos no son gravosos (1 Juan 5:3) y que nos san verdadera libertad (Salmos [Tehilim] 119:45)

Creemos que las tradiciones de nuestro pueblo deben de ser observadas ya que constituyen una manera de andar rectamente delante de Elohim (hb. Halaja) y una guía de cómo guardar los preceptos con orden e identidad de pueblo. Sin embargo, toda tradición que contradiga la tora, tenga trasfondos paganos o contradiga las palabras y enseñanzas de Yehoshua y sus emisarios no debe ser observada.

Creemos que Yeshua el Mesías no vino a Abolir la Torah sino a cumplirla. Esto es guardar los preceptos en su máxima expresión y además enseñar la correcta y optima interpretación de los mismos (MattitYahu 5:17)

Creemos que ninguno de los Shaliajim (apóstoles) expresó algo en contra de la Torah. En el Caso del Rab. Shaul (Pablo),creemos que nunca contradijo la Torah, como el cristianismo en su mayoría enseña; sino que ataco interpretaciones erradas y legalistas de la Torah, las cuales el llama “Obras de la ley” y “Bajo la ley”

Creemos que en el judaísmo hay dos grandes grupos: hijos de Israel (Creyentes circuncidados ya sea por ser Naturales del pueblo como por ser prosélitos) y Temerosos de Elohim(No judíos que han dejado la idolatría y se han convertido al Elohim de Israel por los meritos de Yeshua HaMashiaj sin llegar a hacerse judíos por vía circuncisión) . Estos grupos existen paralelamente con distinciones pero sin discriminación ya que somos uno en Mashiaj (Gálatas 3:28)

Creemos que en la torah hay mandamientos que aplican a toda la humanidad (judíos y gentiles) y hay mandamientos que aplican solo al judío. Los mandamientos que aplican a los no judíos que se convierten a Mashiaj son los “7 preceptos de los benei noaj” que están expresados a lo largo de la torah y fueron recogidos en el talmud Sanedrín 56a. Estos mandamientos son: establecer cortes de justicias, no blasfemia, no idolatría, no fornicación, no asesinar, no robar y no comer sangre. Estos mandamientos fueron la disposición de Yaakov para las comunidades no judías en Hechos 15:19-20. Estos son los preceptos básicos y generales que aplican a todo no judío, con el tiempo, con su crecimiento espiritual, aprenderán otros mandamientos específicos que aplican a ellos. (Hechos 15:21)

Creemos que cuando ciertas condiciones cambian y la torah había legislado específicamente para dichas condiciones, debe de haber una adaptación a las circunstancias nuevas, sin perder la esencia del precepto o principio general (El paso del Mishkan al Bet HaMikdash constituye un ejemplo de esto). Esto es tarea de la halaja, que se encarga de aplicar principios generales a circunstancias particulares nuevas surgidas con el tiempo. Cabe mencionar que los mandamientos que tienen que ver con principios morales provenientes de la esencia de Elohim (No asesinar, no robar, etc) no cambiaran jamás ni en fondo ni forma.

Creemos que ninguna porción de la Torah será invalidada jamás, por lo tanto las festividades de YHWH deben observarse hoy día; el Shabbat semanal así como las festividades anuales. El Mesías y los kedoshim (santos) antiguos observaron todas estas festividades (Lev. 23; Jn. 5:1; 7:2, 10; Lc. 22:1, 7, 14, 15)

Creemos que no debemos observar las festividades religiosas, ni costumbres de los gentiles, tales como Navidad, Día de la madre, Día de san Valentín, Domingo de Pascua, Viernes Santo, Halloween, etc. (Jer. 10:1-10; 7:16-18; Ex. 20:1-6; Gal. 4:9, 10)

Creemos que la circuncisión es normativa y obligante para el Judío (Hechos 16, Gálatas 5:11), y es opcional para el no judio que quiera hacer la conversión a Judio, siempre y cuando no lo haga como requisito para la salvación (Hechos 15;1), sino por una razón valida.

Creemos que el alma es Mortal intrínsecamente y recibirá inmortalidad en la resurrección (Ezequiel 18:4, Mateo 10:28, Ezequiel 28:18-19). La doctrina de la inmortalidad del alma, entendida como la creencia en que el alma no puede y no será destruida, es de origen griego.

Creemos que los impíos tendrán un castigo eterno, pero eso no significa una tortura eterna. La Escritura dice que ellos serán quemados (destruidos, aniquilados) (Mat. 3:10, 12; 10:28; Mal. 4:1-3; 2 Tes. 2:8; Jacobo 4:12; Fil. 3:18, 19; 2 Tes. 1:8, 9).

Creemos que HaSatan no es ni un Dios del mal o un equivalente maligno de Elohim, ni mucho menos que es un ser redimible. Es una criatura que codicio ser igual a Elohim y vive en permanente estado de maldad y condenación. Al final él también será arrojado al lago de fuego después del Milenio (Mat. 25:41; Rev. 20:10; Heb. 2:14)

Creemos en la plena restauración de las dos casas. La casa de Judá y la casa de Efraim. Sin embargo rechazamos la doctrina del Efrainismo. (Isaías 11:12; 27:13; Ezequiel 37; Oseas 1:11; 2:14-26;) (Talmud Yerushalmi Sanedrín 10)

Creemos en el reinado futuro del Mesías en esta tierra, llamado el milenio, los santos reinarán con él (Dan. 7:27; Rev. 5:9-10; 20:4).

Creemos en la vigencia de los dones espirituales según el código real Galileo (1ª Corintios 12:1-13; Romanos 12:5-6; Efesios 4:11) sin caer en los abusos de ciertos grupos del cristianismo.

Creemos que todos los creyentes en Yeshua compareceremos ante el tribunal (bema) de Mashiaj. (Romanos 14:10) En este tribunal no habrá condenación (1ª corintios 3:15) ya que no se juzgara el pecado, sino que se recompensaran las obras en Yeshua.

 

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